i need you

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Tori's pov

Volvimos al hogar de la señora West, gracias a Dios Cat había llamado a su propio chófer para que la llevara a su casa, entonces volvimos solo la señora y yo. Los tragos me habían puesto un poco mareada, pero no al nivel de Jade, es la segunda vez que la veo en este estado, borracha y riendo sin cesar.

Entramos a la mansión lentamente, la señora se sostenía de mí para poder caminar sin caer en el intento, su fachada de mujer recta de negocios se caía a pedazos cada vez que tomaba alcohol. Era ciertamente encantador verla de esta forma, me trataba mejor cuando se encontraba ebria.

No estoy diciendo que me guste ser tratada bien por ella... Bueno, tal vez un poco. Quiero decir, es una mujer hermosa y es mayor que yo, mis mommy issues pueden jugar en mi contra de vez en cuando. El tema es, cada vez que ella vuelve a su sobriedad, empieza a tratarme peor que un perro. A veces quisiera que las cosas fueran diferentes... Y tener su afecto, no romántico, pero sí que ella me viese como una amiga. Así como ve a Cat.

-Oye, llévame a mi habitación, por favor. Tengo sueño... - Me pidió suavemente, aferrándose a mí, esto era como vivir un deja vu. Uno lindo.

-Claro, no se preocupe. - Asentí ante su petición, ayudándola a caminar en las escaleras y procurando que no cayera o se golpeara. A diferencia de ayer, ella estaba tan cansada que no tenía la energía para decir tonterías o querer coquetear conmigo. Mientras caminábamos, pude notar la pequeña sonrisa que no se borraba del rostro de mi jefa. - ¿Puedo saber por qué está tan feliz?

Esperé su respuesta, a lo que ella dejó ir una risita. Linda.

-Porque me caes bien. Me gusta pasar tiempo contigo. - Murmuró y pude sentir como trataba de mantenerse en pie de manera que pudiese verme a los ojos. - Realmente lo hago...

Realmente me gustaría que ella me dijese eso estando en sus cinco sentidos, pero veía esa posibilidad cada vez más lejos, era como si ella no estuviese interesada en siquiera llevarse bien conmigo. Lo cual, no mentiré, me hacía sentir un poco mal.

-Es muy lindo que diga eso. - Susurré y le sonreí suavemente. Como alguien podía ser tan diferente con solo unas copas encima.

Noté como su mirada se tornaba triste, acercando su rostro al mío y suspirando.

-No me crees, ¿Verdad? - Murmuró viéndome a los ojos, noté sus pupilas bastante dilatadas, puede ser debido a la cantidad de alcohol que ingirió. No pude responder a su pregunta. - Yo sé que no te trato de la mejor manera... Pero realmente te aprecio... Mi hija te quiere... Y puedo ver que tú lo haces también. Yo simplemente... No sé como comportarme contigo cuando todos ven...

No sabía qué hacer, ¿Debía creerle? A veces las personas ebrias dicen disparates y lo primero que se les viene a la mente. ¿Cómo podía asegurarme que eso era lo que ella realmente pensaba?

-Señora... Debería descansar.... - Susurré y acaricié su mejilla, ella siguió viéndome a los ojos, éstos brillaban de sobremanera. - Hablemos de esto después, ¿Sí?

-No... Porque para mañana no recordaré nada... Y... Sé como soy. Te volveré a tratar mal, y esto nunca avanzará. - Sonreí. ¿En serio esta bebé grande era la misma y temida Jadelyn West?

-Si lo sabe, ¿Por qué sigue haciéndolo?

-Porque... - Antes de que ella pudiese responderme, Diana apareció de nuevo, era como si tuviese un radar que detectaba cuando Jade se encontraba cerca.

-Déjame llevarla. - Espetó más como una orden que como una sugerencia.

Pensé en hacerle caso, ya que no tenía caso tener una discusión sobre quién la llevaría. Era infantil querer pelear por quedar bien con West, yo no me quería rebajar de esa manera.

The Babysitter - JoriDonde viven las historias. Descúbrelo ahora