En ese justo momento, la mitad latina se encontraba en una encrucijada, se enfrentaba a su moral contra sus más bajos instintos, su deseo por explorar esto que acababa de desatar su jefa dentro de ella; por otro lado... Estaba su moral sentido común. Su consciencia hacía eco en el pensamiento y remordimiento que si Jadely era capaz de armar todo ese teatro con tal de tenerla a su merced, esa mujer era peligrosa. ¿Qué no haría en su contra? ¿Qué tal si solo la utilizaba y desechaba cuan servilleta que ha cumplido su función de acabar con la suciedad que ajenos habían causado? No podía arriesgarse de esa manera.
-Pare, por favor. - Ni ella misma sabía de dónde había sacado la fuerza para empujar el cuerpo de su jefa lejos del suyo.
-¿Qué pasa? - La más alta no pudo evitar verla con una mezcla de confusión y necesidad reflejada en sus ojos, jadeando por aire mientras dejaba ir un pequeño gruñido.
Victoria meditó por un momento en cómo expresar lo que sentía en ese instante.
-Esto no está bien. Yo soy su empleada y usted mi jefa. Debemos respetar eso. - La morena declaró, viéndola con firmeza, su respiración estaba un poco agitada.
-¿Es en serio? Pensé que...
-Lo que sea que haya pensado... Se equivocó. No, yo... Yo no me siento de esa manera. Puede que en el pasado haya respondido a este tipo de actos... Pero fue porque tenía miedo. Me tengo respeto a mí misma, a Lucy y a usted. Por ello, no puedo verla como algo más que mi jefa. - Dicho esto, la mitad latina se alejó de ella, sin darle siquiera la oportunidad de ofrecerle un aventón a casa.
Jade pasó su mano por su cabello, suspirando pesadamente y viendo en dirección a donde Tori se había ido. No sabía cómo expresar lo que sentía en ese momento.
Frustración, por no haber logrado lo que deseaba.
Confusión, por la forma tan contradictoria que actuó Tori.
¿Tristeza? No lo sabía a ciencia cierta.
-Que se joda. - Murmuró en voz baja, buscando en su bolsillo la cajetilla de cigarros que había compartido con su madre y sacó uno para ella misma.
Alrededor de ella todavía había algunas caras conocidas bailando de aquí allá, otras en el bar y algunos ya se habían marchado; ella decidió retirarse del lugar hacia el estacionamiento para encender su cigarrillo, a pesar de estar en un bar, sabe que el humo puede ser molesto para algunas personas.
Al paso de un par de minutos, ya se encontraba en el parqueo, el resonar de sus tacones parecía que era el único sonido existente en ese lugar; llegó a su auto y se recargó en la puerta, encendiendo el cigarrillo, dándole una larga calada para dejar ir el humo seguido por un suspiro.
Las palabras de la mitad latina hacían eco en su mente como una canción repitiéndose sin parar, al punto de estresarla.
-No puede ser, ¿Estás fumando?- La castaña fue sacada de su calvario mental por un voz repentina, haciéndola voltear a ver de donde provenía. Se encontró con la mirada de reproche de parte de su madre, que se mantenía en su lugar con las manos en sus caderas.
Jade debía admitir que el repentino giro de eventos hizo que se asustara y tratara de buscar alguna excusa como si fuese una adolescente a punto de ser regañada por su madre.
-¿Sin mí?- Gracie terminó su oración, dejando ir una pequeña risa entre dientes, disfrutando ver a su hija asustada.
Se acercó a ella y tomó la cajetilla con sus propias manos.
-Carajo.- Jade dejó ir su cabeza hacia atrás.
-Lenguaje.- Su madre la regañó de manera sarcástica, encendiendo el cigarro qué había elegido, viéndola con curiosidad.- Pensé que te habías reformado y dejado de fumar.- Comentó dando una calada.
ESTÁS LEYENDO
The Babysitter - Jori
FanfictionVictoria Vega ha pasado mucho tiempo desempleada, por lo tanto, en su búsqueda de un trabajo estable, conoce a Jadelyn West, una mujer con la que aprenderá a convivir y desenvolverse, ya que se dedicará a cuidar de la hija de esta estricta mujer. ⚠️...
