Dónde el deseo, la pasión y...el amor nacen entre un agente de la policía y un joven de la mafia.
¡Hola mis corazones morados!
Esta es una nueva historia, espero que les guste, pero antes de comenzar, quisiera hacer algunas aclaraciones.
*Es una his...
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🔥🔥🔥
-¡¡RESPONDE!! ¡¿POR QUÉ ME TIENES AQUI!?
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-¡¡SUELTAME!! -gritó el más joven, pero el agarre fue aún más fuerte.
-¡¡NO LO HARE HASTA QUE RESPONDAS!! ¡¡DIME QUIEN ERES!! ¿¡QUE HAGO AQUI!? -gritó también haciendo una mueca de dolor al moverse de más y lastimar sus costillas rotas.
Jimin lo desafió con la mirada, arqueando su ceja.
-Si no me sueltas no te diré nada.
-No lo haré hasta que me respondas.
El más joven encogió sus hombros.
-No lo hagas, si estoy así cerquita de ti, no me importa si no me sueltas. -dijo mostrando una sonrisa ladina.
Pero el hombre en la cama afianzó más su agarre frunció sus labios y lo acercó más a su rostro.
-No juegues conmigo niño.
Jimin lamió sus propios labios al sentir la respiración del policía sobre su rostro.
-No estoy jugando...yo...puedo quedarme así...cerquita de ti...es lo que siempre he deseado. -susurró aguantando el dolor en su muñeca.
-¿Qué? ....¿Estás loco?
Jimin sonrió con cinismo. -Eso dicen...yo digo que si...¿Entonces qué? ¿Nos quedamos así de cerquita? ¿O me sueltas?
Hoseok bajó la mirada hacia los labios del mas joven, aunque sus ojos aún estaban hinchados; Jimin estaba encantado con esa mirada, sonrió ladino.
-¿Te gustan mis labios?
El mayor levantó la mirada frunció aún más su ceño y soltó el agarre con brusquedad.
-Alejate de mi. -espetó.
Jimin sonrió y luego formó un mohín fingiendo tristeza.