Dónde el deseo, la pasión y...el amor nacen entre un agente de la policía y un joven de la mafia.
¡Hola mis corazones morados!
Esta es una nueva historia, espero que les guste, pero antes de comenzar, quisiera hacer algunas aclaraciones.
*Es una his...
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🔥🔥🔥
Hoseok frunció su ceño curioso, ante las palabras del más joven.
-¿Qué harás?
Jimin respondió con una sonrisa aventando un beso con su mano.
Se acomodó de rodillas, llevó dos dedos a su boca chupandolos, al mismo ritmo que comenzaba a masturbarse.
Hoseok miraba el pene ajeno que comenzaba a ponerse erecto y luego llevaba su mirada a esa boca que hacía lo propio.
-Jimin...
El mencionado sacó sus dedos de la boca para luego buscar su entrada comenzando a introducirlos lentamente.
-Hoseok...solo mírame...
Hoseok comenzaba a respirar erráticamente, su miembro comenzaba a levantarse excitado.
Lamió sus labios, sentía que se habían resecado y su corazón comenzaba a latir rápidamente cuando miró el rostro del menor sonrojado, ese pequeño y estilizado cuerpo se movía auto penetrándose.
Jimin lo miraba fijamente sonriendo seductoramente, mientras que su otra mano se movía sacudiendo su propio pene; Hoseok cerraba su mano arrugando la sábana, no dejaba de mirar al chico enfrente de él, miraba esos labios que estaban entre abiertos jadeando completamente excitado.
El policía comenzaba a tocarse él mismo sobre la tela de sus pantalones, pero enseguida sacó su miembro que estaba goteando el líquido preseminal.
-Hoseok...mghmmm...se siente tan bien...mghmmmm...
Hoseok quitó su camisa, sentía que la ropa le estorbaba, mirando a ese joven, un calor en sus mejillas lo estaba envolviendo.
Mientras tanto, Jimin estaba gimiendo y aún más cuando miraba a su querido amor masturbándose.
El placer que estaban sintiendo ambos mirándose autocomplacerse los hacía gemir y jadear.
-Jimin...eres muy hermoso...mghmmm...-jadeó Hoseok sacudiendo más rápidamente su pene; mirar a ese joven como se penetraba con sus propios dedos era la locura, escuchar sus jadeos y gemidos lo estaban volviendo loco.
-¡Hoseok! Ahhhhh... mghmmm....
Ambos soltaron su líquido caliente embarrando sus manos y mojando las sábanas.