Dónde el deseo, la pasión y...el amor nacen entre un agente de la policía y un joven de la mafia.
¡Hola mis corazones morados!
Esta es una nueva historia, espero que les guste, pero antes de comenzar, quisiera hacer algunas aclaraciones.
*Es una his...
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🔥🔥🔥
Hoseok se miró al espejo, sus ojos estaban rojizos por haber llorado por la decepción que había sufrido, bajó su mirada, estaba asqueado de si mismo, ¿cómo podía sentirse tan mal por una persona, que lo había traicionado, que había sido parte de su dolor y también cómplice de quien le había arrebatado todo?
Jimin tocó su hombro mirándose también al reflejo del espejo.
-Esta es la última vez que lloro. -masculló al sentir el contacto del menor.
-Asi se habla Jack. Te queda genial ese atuendo.
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-¿Así lo crees?
-Por supuesto.
Hoseok levantó la mirada, miró de nuevo su reflejo, ni él mismo se reconocía, Baby Angel se había encargado de maquillar sus ojos, y un poco sus labios.
Enderezó su cuerpo, su vestidura toda en color negro, le hacía notar más su dolor y resentimiento.
Ya no había aquella luz en su mirada, sonrió de lado, su sonrisa ya no era tierna ni tampoco iliminaba con su presencia, más bien imponía miedo.
Su mirada era fría, vacía, sin un astivo de algún sentimiento bondadoso.
No tendría piedad de ninguno de aquellos que le hicieron daño. Y no importaba el daño que le habían echo a él físicamente, sino el daño que le habían causado a su corazón arrebatándole lo que más amaba.
Ese daño era el que iba a cobrarles.
Pero lo haría poco a poco, lentamente, tenía que hacerlos sufrir hasta el punto que imploraran por la muerte misma.