sungchan • riize

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Estas insegura porque te embarazaste y tu cuerpo comenzó a cambiar radicalmente. Con la llegada del bebé, todo empeoró.

Tu estado de animo era deprimente, más aun cuando veías tu aspecto en el espejo. Estabas feliz de tener a tu bebé contigo, de eso no había ninguna duda, pero estabas frustrada porque desde que eso ocurrió nada volvió a ser lo mismo. Todo cambió. Tu mente, tu cuerpo, tu vida.

El único que parecía ser el mismo era tu esposo.

En serio, a veces estabas tan enojada y resentida que no lo soportabas. No podías soportar que él estuviera tan bien cuando tú eras un manojo de emociones. Querías que por un momento se pusiera en tu lugar y dejara de sonreírte como si todo en la vida fuera felicidad.

Estabas cansada.

—Me voy, cariño. Este día tengo reunión y tengo que llegar temprano para dar una buena impresión —te decía sungchan mientras se acomodaba su cabello en el espejo.

Estaba impecable, su traje azul oscuro le quedaba justo a la medida y olía muy rico porque acababa de tomar un baño y rociarse de ese perfume caro que tú le habías regalado en su cumpleaños.

Se veía muy guapo, sin duda siempre había sido un hombre muy atractivo y tenía un buen perfil que hasta la fecha, dejaba a muchas chicas suspirando.

Tu estabas sentada en la orilla de la cama, amamantando al bebé. Estaba apunto de quedarse dormido así que podrías ponerte a limpiar un poco en lo que tu hijo dormía.

Cuidar un bebé era demasiado difícil, apenas tenías tiempo para respirar. Sungchan te ayudaba pero no era suficiente, más cuando él se iba y regresaba a veces a altas horas de la noche, por su trabajo según él.

Tenías muchísimas ganas de tomar un baño y prepararte algo rico de comer, pero si sungchan no estaba aquí para cuidarlo en lo que tú hacías todo eso era imposible.

Cuando el bebé lloraba él nunca conseguía calmarlo, lo cual te molestaba muchísimo porque ni siquiera podía hacer eso por ti.

Y este día al parecer tampoco lo haría porque otra vez él se iría, lejos de su responsabilidad de padre.

"Que el bebé no solo lo hice yo, querido..." Muchas veces estuviste apunto de decírselo pero eras buena teniendo autocontrol, además de que no querías pelear con él porque eras muy sensible y siempre terminabas llorando, haciendo que él se sintiera culpable.

Cuando Sungchan terminó de arreglarse, se acercó a ti y se hincó sobre su pierna derecha para acariciar la mejilla del bebé y dejar múltiples besitos sobre su pequeña frente, despidiéndose de él. No podías negar que era un padre muy cariñoso.

—Pórtate bien, hijo. No llores tanto y deja dormir a mamá, ella también lo necesita, ¿Está bien? Te amo.

—Sungchan...

—Está noche llegaré temprano, lo prometo —se puso de pie y está vez se agachó un poco para poder besarte, varios besos fueron dejados sobre tu boca y frente, torpemente le correspondías porque era incómodo que él se sintiera tan limpio y tú tan sucia—. Te traeré una de esas hamburguesas que tanto te gustan, ¿Quieres que te traiga una? —te preguntó sin dejar de acariciar tus mejillas con sus grandes manos.

Esas que tanto te gustaban más aún cuando las usaba para complacerte.

Sentiste tus orejas calentarse por pensar en eso pero lo ignoraste.

Asentiste en seguida, pensar en las hamburguesas hacía que te diera más hambre.

—Sí por favor, hace mucho que no como una de esas —de la nada de habías puesto de buen humor, le sonreías como niña en juguetería.

One shots; Kpop Idols ♡Donde viven las historias. Descúbrelo ahora