___ tuvo una pesadilla dónde está se encuentra desnuda y en un callejón solo, como si la hubieran tirado al igual que la basura. Humillante.
—"P-perdone, señor... no creo poder trabajar mucho el día de hoy, no me siento muy bien.."— estaba al teléfono, llamando a una hora inusual y el pelirrojo al teléfono sonaba ronco y algo adormilado.
—"No te preocupes, incluso si no trabajas todo el día entero.. la casa se encuentra en el mismo estado en el que se quedó.. tu pago no cambiará para nada, quédate tranquila. Si te encuentras muy indispuesta, no te reportes en la mansión.."— se frotó sus ojos, mirando hacia el espejo que tenía frente suyo, su cabello estaba despeinado y tenia ojeras no tan profundas.
—"Gracias, y lamento haber llamado a estas horas.. no lo molestaría si no hubiera sido de urgencia, señor.. Todoroki..."— ella colgó la llamada y se volvió a dormir, esta vez más tranquila y sin nada malo.
Sin embargo, ahora estaba teniendo un sueño húmedo. Apretaba las sabanas y sudaba levemente mientras en sueños, su jefe la consolaba con besos tiernos y acariciaba su mejilla, susurrándole al oído y haciendo que tiemble sin control.
Pero no puede evitar querer ir, tiene que ir. Incluso con su don y con personas a su alrededor, no se siente acompañada. Se ha sentido muy cómoda en esa gran casa de lujo.
—"Pense que no vendría, señorita ___..."— dijo Shoto mientras la miraba, sosteniendo su estuche de violín en sus manos. Se miraba siempre muy sereno y quería seguir charlando con ella. Mientras limpiaba la mesa, sus ojos se veían vulnerables y tan melancólicos.
—"Tenia que venir. No tengo nada más que hacer o con quien hablar.."— si bien de algo sirve su don, estar rodeada de objetos vivientes la hace sentir incluso más sola que acompañada. El solo escucharlo suena demasiado deprimente, pero nunca tuvo una infancia tan trágica, si acaso lo más horrible fue haberse raspado una de sus rodillas en una playa de rocas.
—"Señorita. Quiero hablar con usted a solas.."— Esa voz. El hijo mayor, era mucho más alto de lo que recuerda, pero quizás se debe a la falta de concentración. —"Si no es mucha molestia también quisiera pedirle una mano con unas quemaduras.."— Dicha mano, algo magullada le tomó el brazo y le guió a su habitación. Solo para cerrarla con llave y esconderla en su bolsillo.
___ tragó saliva. El sonido seco de la puerta cerrándose con llave retumbó en su cabeza como si estuviera dentro de una caja vacía. Touya no la miraba directamente. Mantenía la vista en su propia mano, con los nudillos enrojecidos y un olor tenue a quemado flotando en el aire.
—"No es nada serio.."— murmuró, casi como una excusa, ella no era tonta para no darse cuenta. —"Sólo que cuando estoy enojado, me pasa esto..."— levantó la mano, revelando no sólo quemaduras, sino piel descamada. Viejas y nuevas. Su don era inestable, y sus emociones le provocan llamas más intensas, llamas que nunca pudó controlar.
—"Te ayudaré con tus quemaduras. Pero, no entiendo esa necesidad de que estemos encerrados aquí, joven Touya.."— ella murmuró, no por valentía, sino por la incomodidad del silencio tan tenso.
Cuando iba a hablar, este la tomó por la fuerza. Presionando su pecho contra el suyo, pero la chica no se sentía bien, era como un animal en las garras de un depredador. Intento moverse, pero en su brazo sintió un intenso calor, como dicha vez que se quemó su mano derecha.
—"A veces siento que esa casa está maldita... y otras veces, que tú eres lo único que no lo está."— le susurró al oído, pero no sonaba agradable. Era como si el joven no estuviera consiente de que tan perturbador se estaba comportando.
El silencio volvió, espeso, cargado. Hasta que el chico rozó su barbilla contra el hombro de ___, ella tembló y continuó queriendo apartarse. Incluso forcejeó.
—"Joven Touya.. B-basta! No me parece nada correcto este comportamiento!.."— lo único que pudo decir sin tartamudear o que su voz se quebrará de la desesperación. —"Suelteme, porfavor!"— Un escalofrío le subió por la nuca, antes que se escuchará como la puerta se abría de golpe.
Su jefe, la apartó de su hijo, al mirar hacia la puerta, la manija estaba rota y sus otros 2 hijos estaban parados viendo la escena, Fuyumi sentía un nudo en el estómago mientras escondía a Shoto en sus brazos. La empleada solamente se quedó en silencio, su cuerpo seencogió de manera instintiva, buscando hacerse invisible.
Un fuerte golpe dado por el hombre tiró al hijo mayor al suelo, una jeringa salió de su bolsillo. El pelirrojo entrecerró sus ojos y lo tomó del cuello de la camisa.
—"Así no es como yo te críe, Touya!.."— El calor le subió al rostro y su piel ardió
con furia. Ligeras flamas quemaron partes de su ropa, y el joven solamente le miró sin saber cómo responder.. estaba drogado.
—"S-señor, calmese porfavor! Todo está bien, el no me agredió de manera física!.. No sabe lo que hace, perdonelo!"— gritó ___ mientras se aferraba a la tela del brazo de su patrón. Sus ojos eran suplicantes y Enji flaqueó un segundo ante ellos.
—"Hablaremos luego de esto, me entendiste?! No quiero ver este comportamiento con ella ni hacia ninguno de tus hermanos!"— lo arrojó contra la cama, apartándose y llevandola a un lugar apartado de la habitación de su primogénito. Frunció el ceño y sus labios se apretaron
en una lnea delgada.
—"¿Qué fue eso?" —preguntó ella, tomando su mano con suavidad. Un ligero sonrojo se formó en sus mejillas, apartó su áspera mano y gruñó. El silencio regresó, y era horrible.
—"No se si esto es un castigo hacia mi o para el, disculpa a ese mocoso. Porfavor..."— soltó un suspiro y su voz se volvió más baja. Se quedaron así, unos segundos más, compartiendo una intimidad extraña pero reconfortante. Él no hizo nada más. Solo se inclinó hacia atrás, suspirando profundamente, con los ojos cerrados.
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A escondidas..||Endeavor y Tú||
Fanfiction____ es una sirvienta que consiguió empleo en la mansión Todoroki, en el peor momento posible; cuando la unica pareja de la casa, Enji y Rei está en su proceso de divorcio, que solamente fueron unidos par dar herederos. Conforme avanzan las cosas, _...
