Esparcidas,
como hojas secas en un bosque de árboles deshojados,
donde nadie puede tocarlas ni alcanzarlas,
pues vuelan al viento
y se elevan con él...
Como tristes notas de música
provenientes de una sinfonía que nunca acaba,
pues no tiene final,
ni tampoco un comienzo.
Y al final de mi triste mirada vacía,
son arrastradas con el mar lejano
y sus grandes olas,
que las toman,
apropiándose de ellas
como si tuvieran manos
para acariciarlas,
contemplarlas,
o amarlas secretamente...
Como si se tratase de un tesoro
que nadie puede mirar,
solamente él,
y nadie más.
Aquel ser
con tanta ímpetu,
añoranza
y anhelo,
que escribe esto para ti cada noche
y lo vuelve melodía
cada mañana.
ESTÁS LEYENDO
LA MELODIA OSCURA
Puisibienvenid@ a mi tercera colección de poemas llamada LA MELODIA OSCURA donde al comenzar a leer te sentirás atrapad@ por su suave, majestuoso y cautivador sonido que te envolverá hasta devorar lo mas profundo de tu alma a través de su inmersión a su...
