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-Iré... Llamaré al médico- Kunigami sabía mantener la calma, pero le preocupaba mucho su amigo y su pareja, eran casi como su familia, se retiró lo antes que pudo, en busca de alguien que los pudiera ayudar.
-Eres un imbécil Isagi...- Chigiri estaba con la cabeza agachada, frustrado, algunas lágrimas caían por sus mejillas.
-Yo... ¿Lo siento?- Isagi estaba pensando y estaba buscando con la mirada a sus padres o a alguien que se le hiciera familiar, seguía un poco asustado.
-Antes... Mencionaste a Bachira, ¿Sabes quién es él?- Hyoma estaba un poco desesperado, su voz se cortaba y entre medio de su frase salían hipidos.
-Ba... ¿Bachira?... Bachira...- Repetía el nombre, buscando algo que coincidiera en su mente. Su mente se empezaba a marear de nuevo, su cabeza retumbaba.
Antes de que se volviera a desmayar, el médico entro rápidamente y le pidió a los chicos que se retiraran a la sala de espera. Chigiri abrazó a Kunigami y él le recibió el abrazo con fuerza mientras le acariciaba el cabello. Ambos se calmaron y estaban dispuestos a averiguar que es lo que había pasado.
-Apostaría a que pasó algo con Bachira- Sería lo más lógico, puesto que fue el único nombre que recordaba.
-Vamos a buscarlo- Rensuke le agarró la mano a su pareja, entrelazando sus dedos.
Se pusieron en marcha, el lugar que se les vino a la cabeza primero, fue la habitación que compartían los cuatro. Fue grata la sorpresa cuando vieron que Bachira se encontraba ahí, solo que...
-Dios mío, ¿Qué te pasó amigo?- Chigiri se acercó lo más rápido que pudo, abrazándolo por la espalda.
Meguru se encontraba con los ojos hinchados y húmedos, llenos de lágrimas, pero eran sorpresivamente silenciosas, llenas de soledad. Pareciera que no tuviera derecho a hacer ningún sonido de dolor, estaba muy callado. Y al parecer, destruido.
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Yukkimiya iba en camino para volver a encontrarse con Nikko. Con una bandeja de té en sus manos. Que casi se le resbala cuando entró a la habitación.
Nikko se encontraba con Otoya, quien estaba rodeándolo, mientras hablaba y le preguntaba cosas, agobiando al del flequillo, el cual también estaba bastante sonrojado.
Eita Otoya.
Si, justo él mismo. El mismo que le había estado dando dolores de cabeza por no poder salir de su mente. El mismo que le parecía una mierda de persona, pero no podía parar de sentir cosas extrañas cuando pensaba en él.
-¡Hey!¿Qué haces aquí con Nikko? Estábamos en medio de... Una charla- Kenyu miró a Eita con la cara más despreciable que tenía, estaba enojado con él por alguna razón.
¿Enojado? ¿Decepcionado? ¿Angustiado? Quien sabe.
-¡Y-Yukki! Y-yo... Él me estaba... ¿Aconsejando?- Otoya y Nikko parecían estar hablando con sus miradas, ambos en un idioma clave, que el de lentes no podia descifrar.
-Nikko, hijo mío, ya sabes lo que tienes que hacer, ¿No? Cierra la puerta cuando salgas, tus papis se divertirán un rato- Yukkimiya se quedó en shock, sentía euforia y su corazón estaba palpitando desenfrenadamente, era una broma tonta e infantil, pero algo despertó en sí mismo que no pudo evitar; por otro lado Ikki río por lo bajo. Tenía quince años, por lo que aún era una criatura inocente.
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✧ 𝐁𝐞𝐝𝐫𝐨𝐨𝐦 | 𝘒𝘶𝘯𝘪𝘨𝘪𝘳𝘪, 𝘐𝘴𝘢𝘣𝘢𝘤𝘩𝘪 & 𝘕𝘢𝘨𝘪𝘳𝘦𝘰
Roman d'amourUn mundo alterno donde el eliminado fue Igarashi y Kunigami siguió en Blue lock. (Como debió haber sido) Ego Jinpachi, se va de vacaciones con su asistenta Anri, a tomar su merecido descanso después de todo lo batallado con Blue Lock y los millonari...
