No te esfuerces,
no te culpes,
no te odies,
no odies tu cuerpo.
Corazón, por favor, te lo pido:
eres más que suficiente.
Ante todo lo que has vivido,
has logrado salir del túnel.
Saliste de esa oscuridad; ahora lo único que queda es ser paciente y sanar.
Pero, por favor, por lo que más quieras: no te culpes.
Sobreviviste mucho antes de lo que creíste,
sobreviviste a la tormenta.
Corazón, por favor no te sigas haciendo daño; mira que cada vez que tropiezas pierdes la cuenta,
y al final de la tormenta te levantas y sales ilesa.
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LO QUE DUELE TAMBIEN SANA.
PoesíaLo que duele también sana es un poemario que explora las profundidades de la mente y el corazón cuando se enfrentan al dolor, la ansiedad y la soledad. A través de versos intensos y confesionales, Yorleni Gonzales convierte sus experiencias en un ma...
