Confieso que tengo miedo.
Trato de ser fuerte ante la angustia y la desesperación, pero cada vez que intento olvidar el pasado, mi mente se traslada a un lugar vacío, a un lugar donde no hay vida.
Cada imagen que mi mente logra capturar
se vuelve muy difícil de descifrar.
Solo se escucha el llanto desesperado
de una niña de 15 años
que busca una solución,
que quiere olvidar esos malos ratos que todos suelen llamar recuerdos.
Aún sigue bloqueado, el candado permanece atado y la van destruyendo poco a poco, y solo escucho el llanto desesperado por encontrar la maldita llave que pueda curar ese dolor.
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LO QUE DUELE TAMBIEN SANA.
PuisiLo que duele también sana es un poemario que explora las profundidades de la mente y el corazón cuando se enfrentan al dolor, la ansiedad y la soledad. A través de versos intensos y confesionales, Yorleni Gonzales convierte sus experiencias en un ma...
