XIII.

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~~~ Capítulo anterior ~~~

Alberu tuvo una vida difícil que lo volvió alguien cauteloso y desconfiado.

Solo se centraba en estudiar, en sacar las mejores notas y en socializar con los herederos influyentes de otros grados.

A medida que Alberu pasaba más tiempo con Cale, aunque de manera superficial, comenzó a darse cuenta de que había más en él que su apariencia de persona perezosa.

~~~ Capítulo anterior ~~~

Cale era inteligente y astuto, pero también era una persona introvertida y distante que prefería no involucrarse con las demás personas si podía.

Alberu se sintió atraído por su personalidad única, pero Cale parecía no darse cuenta de la atención de Alberu.

Todo iba bien.

O eso fue hasta que salieron los resultados de la prueba del primer trimestre del primer año...

Alberu quedó en segundo lugar en toda la escuela.

Alberu no podía creer que alguien que se la pasaba durmiendo sacara mejores notas que él, que se mataba estudiando.

Se sintió confundido y decidido a descubrir el secreto de Cale.

Al día siguiente, decidió seguir a Cale después de la última clase para ir al receso del almuerzo, y descubrió que se dirigía a la azotea de la escuela.

La azotea de la escuela era un lugar tranquilo y soleado, con una vista impresionante del Colegio y la ciudad.

Alberu siguió a Cale hasta allí, donde lo encontró durmiendo en una banca después de comerse un Bento.

Alberu se acercó a él y lo miró mientras él pelirrojo dormía.

Cale estaba recostado en la banca, con su cabeza apoyada en su brazo y su boca ligeramente abierta.

Alberu se sintió intrigado por la tranquilidad de ese chico y se preguntó cómo podía dormir tan profundamente en un lugar tan ruidoso como la escuela.

Alberu se sentó en una banca cercana, sin preocuparse por despertar al chico.

"¿Eh?"

dijo en voz alta, sin intentar ser suave.

El chico abrió los ojos y miró a Alberu con una expresión neutral.

No parecía sorprendido ni interesado.

"¿Qué pasa?"

preguntó el chico pelirrojo con una voz baja y tranquila, sin siquiera sentarse.

Alberu sonrió, sintiéndose relajado y confiado.

"Nada", respondió.

"Solo estaba admirando la vista".

El chico lo miró durante un momento, luego se encogió de hombros y dijo

"Si terminaste de mirar, te puedes ir".

Su tono era neutro, pero Alberu detectó un ligero matiz de fastidio.

Alberu se rió internamente, pensando que el chico era un poco más interesante de lo que parecía.

"No tengo prisa"

respondió, sin levantarse de la banca. El chico lo miró de nuevo, esta vez con una expresión ligeramente molesta.

El chico pelirrojo se encogió de hombros de nuevo y volvió a cerrar los ojos.

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⏰ Última actualización: 2 days ago ⏰

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