Quiero hacerles una amable advertencia: la trama está algo revuelta. He estado considerando si debería eliminarla, reestructurarla y volver a publicarla, o simplemente publicarla tal como está. Por falta de tiempo y un poco de pereza, he decidido publicarla así. Lamento si esto hace que algunos de ustedes decidan dejar de leerla. Quiero disculparme también por no tener el tiempo ni la energía para corregirlo. ¡Gracias por su comprensión!
____________________________________________
Cale Henituse, con su aire de vaga apatía y ese cabello rojizo que parecía gritar rebeldía, resultó ser mucho más de lo que Alberu esperaba.
No solo era competente; era un maldito genio disfrazado de flojo.
En retrospectiva, Alberu no podía evitar admirar cómo Cale, con esa actitud de "me importa todo un carajo", lograba descolocarlo una y otra vez.
Corría un día cualquiera en la universidad cuando Cale, con esa mezcla de desdén y curiosidad que lo definía, soltó una de sus bombas verbales.
"Hyung-nim, cuando te conocí, pensé que éramos demasiado parecidos. No quería lidiar con otro como yo."
Alberu soltó una carcajada al recordarlo, el eco de esas palabras resonando en su mente.
Qué ironía.
Él había pensado lo mismo: Cale, con su aire de vago insolente, le parecía un rival disfrazado de desastre ambulante.
Lo observó desde lejos al principio, con una mezcla de interés y desdén, como si evaluara a un adversario en un tablero de ajedrez.
"Tú y esa lengua afilada… nunca cambias, ¿verdad?"
Alberu replicó en su memoria, con esa sonrisa torcida que reservaba para Cale, cargada de diversión y un toque de reprimenda.
Era su ritual: él señalando la insolencia de Cale como si fuera su misión personal, y Cale encogiéndose de hombros, imperturbable, con esa mirada borgoña que decía "y a mí qué".
Esos ojos.
Esa chispa pícara que destellaban cuando sonreía, como si supiera algo que el resto del mundo no.
Alberu sintió un vuelco en el pecho al evocarlo, un arañazo suave pero persistente.
Soltó una risita baja, casi resignada, divertido por lo mucho que disfrutaba de ese descaro tan Cale.
En su mente, lo admitió: ese torbellino de indiferencia y encanto, con una sonrisa que bailaba entre lo inocente y lo peligrosamente magnético, era lo que lo hacía tan… adictivo.
Cale, ajeno al caos que desataba en la mente de Alberu, seguía parloteando en esos recuerdos, con esa voz ligera que usaba cuando quería parecer desinteresado.
Pero Alberu lo escuchaba con una atención que rayaba en lo obsesivo, dejando que las memorias de sus días juntos lo envolvieran como una corriente cálida.
Todo empezó por curiosidad.
Alberu, con su mente afilada, quiso descifrar a ese pelirrojo que parecía vivir en un estado perpetuo de flojera.
Pronto descubrió que tras esa fachada de desinterés había una mente brillante y una voluntad de acero.
Un proyecto grupal los obligó a trabajar codo a codo, y ahí fue cuando Alberu empezó a caer bajo el hechizo de la audacia de Cale.
ESTÁS LEYENDO
SECUESTRADO
Romance#albecale Cale y Alberu son dos hombres superdensos, ninguno de los dos sé da cuenta que ambos comparten el mismo sentimiento de amor por el otro, sin embargo, de alguna manera Alberu termina comprometido y Cale no lo puede soportar, así que lo secu...
