21 - Nail Kingahan

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No sabía que habia pasado con Anghelo, pero la verdad ahora ya ni me importaba. O al menos de eso queria convencerme a mi mismo.

"No voy a permitirme ser debil otra ves con el, no puedo permitírmelo... Se acabo el Nail comprensivo que esta para el todo el tiempo, que va corriendo a cada llamado sin importar que"

Pensaba mientras me follaba a Kall, el gemía maldiciones mientras yo movía mis caderas con fuerza mientras lo penetraba sin contemplación alguna.

- ¡Aaaah, si... m- más!- gemía el mientras apretaba con fuerza las sabanas de la cama.

Yo lo tenía agarrado de las caderas mientras aumentaba el ritmo de mi cintura y hacia más profundas las penetraciones dentro de él mientras gruñía de satisfacción.

Me incliné a el mientras gruñía con fuerza y mi miembro se endurecía más, el gimió de manera fuerte moviéndose tambien bajo de mi mientras se corría llenando toda la cama de su semen y a segundos luego me corri yo tambien dentro de él.

Salí de el mientras calmaba mi respiración agitada, él se tiro a la cama de espaldas sonriendo malicioso. Desnudo me tire a su lado importándome muy poco el desastre de la cama.

Ambos recuperábamos el aliento en total silencio.

Una risilla de él me saco de mis pensamientos para dedicarle atención, mientras mi mirada estaba sobre él lo miraba gatear sobre el colchón de la cama y luego ponerse a arcadas sobre mi con cada una de sus piernas a cada lado de mi cintura.

Dejando nuestros miembros rozándose, el sonrió de manera perversa mientras con una de sus manos acariciaba la punta de mi pene y se agachaba a mi para empezar a besar mi pecho desnudo

Poco a poco me excite otra vez, y mientras él me masturbaba sin contemplaciones yo lleve mis manos a su trasero para introducir dos de mis dedos en él.

Gimoteó un poco pero no lo deje quejarse por que con mi otra mano lo jale a mi para unir nuestros labios en un beso violento de manera brusca.

El gemía contra mi beso mientras con la mano libre de mi miembro se apoyaba en mi pecho para no caer sobre mi por completo.

Mis dedos se movían ágilmente dentro de él mientras nos besábamos. Me gustaba esto, sexo sin amor. Solo sexo.

Cogíamos duro y sin miramientos, y tambien nos relacionábamos con mas personas sin miedo a que escena de celos.

Follábamos donde se nos daba la regalada gana y ninguno de los dos decía absolutamente nada con mezclar sentimientos en lo que sea que teníamos, era simple y sencillamente. Sexo casual.

Nos besábamos sin sentir, y era mejor. Porque si sentíamos ibamos a morir.

El de un movimiento hábil saco mis dedos de su interior y se auto penetro con mi miembro erecto y empezo a montarme sin piedad a sí mismo.

Se movía de arriba a abajo brincando sobre mi, mientras yo solo gemía y gruñía mientras mordía sus labios rojos de tantos besos de vez en cuando.

Nos devorábamos mutuamente y por eso no habia queja alguna de posibles marcas en nuestros cuerpos. Las cuales siempre quedaban.

(...)

Él estaba boca abajo en la cama, completamente rendido. Su espalda subía y bajaba de forma acompasada con su respiración, y había algo en su quietud que me calmaba... aunque también me hacía sentir culpable. No tenía ánimos de regresar a casa, y ya era tarde. El peso del día, de mis emociones, de la confusión... todo me empujaba a quedarme ahí, donde al menos podía fingir que no pasaba nada. Así que solo envié un mensaje rápido a mi madre:

Un Inesperado Mate (#1)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora