El palacio exterior

369 62 61
                                        

—____, Deberías levantarte ya... -Murmuró Joka observándola dormir.

La joven pelinegra seguía durmiendo arropada y al mismo tiempo con una pierna fuera de la cama y con el cabello revuelto.

Pairin entró riéndose a la habitación al ver a _____ dormida de esa manera y no pudo evitar comentar algo al respecto.

—¡Qué delicada jovencita, seguro conquista corazones así! -dijo ente risas.

—Tenemos que prepararte y ponerte muy hermosa, porque parece que te peleaste dormida. -Dijo Meimei sonriendo tranquilamente.

Así es, esa joven a diferencia de su hermana Maomao, le encantaba dormir y tenía el sueño muy pesado desde siempre.

A veces incluso amanecía con las posturas más extrañas dormida y siempre con el cabello revuelto.
Un día le dio una fuerte patada a su hermana sin querer, desde esa vez Maomao ya no quiso volver a dormir con ella sin que hubiese una almohada de por medio para protegerse.

Maomao siempre solía ser quien la despertaba sacudiéndola sin piedad por los hombros, pero en esta ocasión no era así porque ella aún estaba en el palacio interior trabajando para la concubina Gyokuyou.

—¿Prepararme para que? Dejen dormir... -Dijo medio dormida.

—Prepararte para ese hermoso hombre que vendrá a por ti hoy. -Dijo Pairin riendo.

La joven pelinegra se incorporó rápidamente de un salto abriendo los ojos con una expresión de terror.

—¿¡LA ANCIANA YA ME VENDIÓ?! -Dijo horrorizada.

—Oh, parece que no lo recuerdas... -Meimei rio ligeramente acariciando la cabeza de la joven.

—Hoy volverás al palacio, ya que vendrá a por ti ese hombre tan guapo con el que te besaste el otro día... -Afirmó Pairin con una gran sonrisa.

Tuzi empezó a recordar y entendió de quién hablaban.

—¡NO LO BESÉ!

—Esa mancha de tu labial en sus labios decía lo contrario. -Dijo Meimei con una sonrisa.






                                             ❦❦❦




Había cierto alboroto en el barrio rojo debido a que la anciana se había encargado de que algunos supieran que un apuesto noble con mucho dinero había comprado a una cortesana de la Casa Verdigris por una buena cantidad de dinero que la había hecho muy feliz.

Un elegante carruaje pasaba por las calles del barrio rojo hasta detenerse frente a la entrada de la Casa Verdigris. Algunos que pasaban por ahí no podían evitar lanzar miradas curiosas e indiscretas hacia el carruaje que se detuvo.

De ahí bajo un apuesto joven que fue acompañado por su fiel asistente hasta el interior del majestuoso burdel. Ambos se detuvieron en el recibidor a la espera de la joven que compró hace algunos días atrás.

Pasaron unos pocos minutos hasta que se escucharon las voces de unas bellas mujeres sonrientes que acompañaban a la joven bajando por las escaleras hacia el recibidor.

—Por favor, cuide a nuestra pequeña. -Dijo Meimei.

—La pusimos linda para usted, maestro. -Dijo Pairin contenta.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: 5 days ago ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

~𝐹𝐿𝑂𝑅 𝐷𝐸 𝐿𝑂𝑇𝑂~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora