CAPITULO 28-

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La celda de la comisaría era demasiado fría para el gusto de Sabrina, no podía creer que por pasar tanto tiempo enfrente de un casillero hubieran llamado a la policía, maldijo mentalmente al guardia de la estación de trenes con cada fibra de su ser por lo ocurrido.

Espero pacientemente a que la sacarán de ahí para poder llamar a su padre, quien trabajaba en otra estación de policía un poco más lejos.

Tratando de pensar en que decirle "se que prometí no meterme en problemas al salir de casa... Pero necesito me saquen de la comisaría"

No sonaba muy bien una vez lo pensó un par de veces, sabía que se alteraría ¿Su bien comportada, inteligente y educada hija arrestada?, sería un indignación completa siendo su padre un oficial de policía bien reconocido por su servicio y dedicación a su trabajo, un hombre disciplinado que seguía las cosas al pie de la letra como indicaba el manual, aún que demasiado sumiso a cualquier otra autoridad.

Finalmente se hacerco un oficial informado que ya habían hecho su reporte y el cateo de sus cosas y podía hacer una llamada, agradeció ese pequeño momento pero aún así no dejaba de sentir miedo por la reacción de su padre.

La dirigieron a uno de los teléfonos de la estación, miro el aparato con duda pero era mejor llamarlo a qué se preocupara la diera por desaparecida y armará un alboroto para descubrir que estaba retenida por "robo"

Marco el numero y coloco la bocina en su oído, un pitido, dos, tres, antes de sonar una cuarta vez la voz de su padre se escuchó al otro lado.

-quien habla- respondió con seriedad ante el número desconocido.

-papá, soy yo Sabrina... Necesito un poco de ayuda- apenas pronunció esas palabras, su padre se quedó en silencio al otro lado de la línea antes de que se desatará el caos.

-¿Donde estas Sabrina?- preguntó preocupado, su tono se había alzado y se notaba el nerviosismo de este mientras trataba de guardar la calma

-yo... Estoy ahora mismos en la comisaría de policía... Necesito que vengas por mi- termino la chica de lentes, esperando a que su padre reaccionara.

Un poco más lejos de ahí el oficial estaba en un estado casi catatonico procesando la peticiones su única hija ¿En la comisaría?

Paso por su mente la pregunta, mientras se hacía mil y un escenarios de que había pasado ¿Su pequeña estuvo en peligro?¿Estaba lastimada?¿Hizo algo malo?

Todo cruzo por su mente y después de lo que parecía casi una eternidad, salió de su shock y pregunto en qué estación estaba la adolescente.

-en la 104- fue lo único que dijo la adolescente, antes de que el hombre colgará y saliera de su ruta de patrullaje para ir por su hija.

...

El aire acondicionado de la comisaría sumado a la diversidad de aroma de la comisaría tenían algo mareada a la peliroja, una mezcla desagradable de estupefacientes, orina, vómito y algunos con rastros de sangre o cualquier líquido de dudosa procedencia.

Cuando empezaron a llegar otras personas arrestadas durante el lapso del día, los oficiales habían mejor optado por mandar a la adolescente a la sala de espera y con una esposa en la muñeca sujetada a el descansa brazos de la silla para que no se fuera.

Cuando vio a su padre un poco alterado moverse hasta llegar con una policía en la ventanilla de recepción.

Cuando la mujer apunto a Sabrina quien estaba en la silla bastante nerviosa, no se hacerco a ella aún y en cambió regreso su atención a su colega quien pese a la distancia que había la chica de lentes sabía perfectamente que estaba comentando de por que la tenían retenida.

Al menos así hasta que le hablo a otro oficial para que la llevarán a la ventanilla, dónde escucho con mayor calidad la conversación de los dos adultos.

-bien... La señorita Sabrina fue detenida a las 2:37 P.M fuera de la estación de trenes llevando consigo una mochila cargada de algunos objetos presuntamente robados de un casillero, al menos esa fue la declaración del guardia de seguridad quien realizó la llamada- la mujer leyó con aburrimiento el documento redactado, dando a entender que incluso a ella le parecía una ridiculez.

-¿es eso cierto Sabrina?- preguntó Roger a su hija esperando una respuesta.

-si fui a la estación de trenes y saque unas cosas de un casillero pero no son robados- aclaro sin rodeos la veracidad del hecho- estaba en una pequeña búsqueda del tesoro que habían dejado para mi-

Ambos adultos miraron a la niña por lo absurdo de la coartada pero aún tenían mucho que aclarar y para ambos a simple vista parecía que no mentia, pero aún así solicitaron que explicara todo de principio a fin.

Desde la USB que había dejado Chloe para ella con una búsqueda del tesoro, los puntos donde se encontraba todo y el por qué tardo en habrir el casillero, ya que la susodicha no recordaba la clave pero sabía que era una fecha importante para ambas.

Eso se agrego al informe, posteriormente los mandaron a otro lugar donde se sacó la mochila junto a los diversos objetos que Sabrina había tenido en su poder.

-puedo dar parte que lo que mi hija dice es verdad, está fotografía fue tomada el día que Sabrina y su amiga se conocieron ya que hay una idéntica en nuestra casa...- se detuvo un momento para tomar un respiró- ella falleció hace unas pocas semanas en un aparatoso accidente de auto en Estados Unidos-

Con ello finalmente a la adolescente se le importaron los cargos de robó, dejando solo lo ocurrido como mal entendido dejando libre a Sabrina.

Una vez fuera y dentro del auto patrulla, padre e hija de mantenían en silencio, el hombre apretaba y soltaba el volante con notable estrés mirando al frente sin aún avanzar, en la parte tracera del auto descansaba la mochila con los objetos resguardados en su interior.

-iremos con el señor André y le darás TODO eso- declaró con firmeza ignorando las portestas de su hija quien quería terminar la explicación.

Nada de eso funcionó al res reprendida por su padre quien le mando a callar.

SILENCIO (Chloe)(MLB)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora