El tiempo había pasado de manera lenta, una semana entera llendose de manera dolorosa resultado de la espera por otro día de visita.
Un hombre de traje caminaba por los extensos pasillos blancos del hospital, las enfermeras, doctores, camilleros y paramédicos se movían de un lado a otro como todos los días, siempre atendiendo a todos los pacientes que llegaban.
Finalmente llegó a una sección específica del hospital, marcado encima con un letrero rojo "cuidados intensivos" mientras sostenía un pequeño ramo de flores en una mano.
-disculpe señorita, vengo a ver a la chica no identificada- mensiono mientras mostraba su placa.
-espere un momento, deje llamo al doctor encargado- dicho y hecho la mujer de mediana edad lo hizo y una vez terminado informo al agente policíal que veía en camino el doctor encargado.
Miro su reloj un momento antes de que otro sujeto con bata blanca y uniforme color aguamarina doblará por el pasillo, el especialista en traumatología se secaba las manos con una toalla de papel antes de tirarlo en un contenedor de desechos.
-es bueno verlo de nuevo oficial ¿Viene por la pequeña luchadora?- preguntó el traumatólogo con una brillantes sonrisa.
Era curioso como un hombre que atendía a los pacientes en estados tan críticos fuera alguien sumamente radiante al verlo o una respuesta para evitar enloquecer si algo malo pasaba al paciente.
-efectivamente así es doctor- confirmo el agente.
-PERFECTO!, entonces vemos como está nuestra chica de la suerte está mañana- la pesada puesta de vidrio se habrio dejando el paso a los dos hombres.
Avanzado por el lugar había varias camillas, con pacientes en diversos estados, todos ellos sobrevivientes de diferentes accidentes que dejaron sus vidas al borde de la extinción, un sujeto con el cuerpo carbonizado recostado, lo grave de sus heridas obligaba a este a dejarlo desnudo solo cubriendo sus genitales con una sábana, el rojo vivo era lo único viable mientras una enfermedad lo monitorea 24/7 mientras se le sumistra un cóctel diario de antibióticos.
Al otro lado una niña más pequeña acompañada de sus padres, mientras tenía algunas pocas fracturas y parte del rostro semi destrozado, probablemente el ataque de un perro salvaje.
Y finalmente el motivo de su visita, la misteriosa chica seguía en coma pero a diferencia de la última vez que la vio sus signos vitales eran más estables y parecía estar más tranquila, pese serle aún una momia a su parecer personal y estar atravesada por varillas metálicas con el fin de mantener en su lugar sus destrozados huesos.
-se ve que esta mejorando su estado- mensiono mientras cambiaba las flores viejas y marchitas por unas nuevas.
Un ramo de magnolia y lavanda, no solo tenía un agradable aroma si no que cambiaba un poco la tétrica y estresante admosfera del lugar ocupado por las máquinas de soporté vital.
-efectivamente, en talvez tres semanas más podremos quitar algunos de los yesos y dejemos solo las varillas- mensiono feliz al ver a su paciente- no sabemos cuándo pueda despertar pero de momento dus funciones cerebrales
Se mantienen estables-
-es bueno - miro a la adolescente un momento antes de regresar su atención al profesional de la salud- e hablando con servicios infantiles y estos solicitaron tomar muestras de material genético- mension sin más.
- es lo más prudente en todo caso si se quiere encontrar a los padres de la anónima- siguió sonriendo- tardaría un tiempo en tenerse los resultados pero mientras más pronto traigan las muestras mejor-
-asi será, nuestro radio de búsqueda es demasiado grande pero trataré de reducirlo lo más posible para agilizar la búsqueda- sin más ambos se despidieron tomando rumbos separados.
...
En París Andre Bougois repetía una y otra vez los vídeos musicales de su hija, atento a cada mínimo detalle, los documentos en carpetas con ideas para nuevas hobras, dibujos mal hechos de ideas de vestuario, grabación aleatorias, fotografías.
Se había dejado recaer con fuerza en solo unos días, vestido con una bata de baño, pijama y pantuflas miraba todo una y otra vez en una espiral de tortura de agonía, su antes limpió rostro era enmarcado por una barba desalienada y su cabello desordenado.
Audrey miraba a su esposo con arrepentimiento, mientras ideaba una manera de ayudarlo.
Cuando un mensaje llegó a su teléfono, miro este identificó el número como el de jefe de policía de Estados Unidos al que había acudido hace un mes atrás.
Se retiró del lugar a una zona más apartada y se decidió a llamarlo esperando un momento.
-buenas tardes señora Bougois- hablo el oficial al otro lado de la línea -lamento llamarla tan tarde pero tengo algo que solicitar que sera de su especial interés-
-que necesita?- preguntó sin darle vueltas al asunto.
-una muestra de ADN- contesto sin más antes de perseguir- hace unas semanas un indigentes encontró a una chica en estado grave a las orillas de un canal, no se le a podido identificar aún y dado a su estado días antes era imposible tomar muertas de ADN sin comprometer más su salud, por lo que estoy solicitando esto a más de una persona con hijos desaparecido-
Audrey se quedó en blanco por un momento, con la boca abierta sin saber que decir, mientras parpadeaba tratando procesar la noticia.
Una minina esperanza de que Chloe estuviera con vida, había pasado demasiado tiempo que nadie sería capaz de creer que su hija seguiría en Estado Unidos siendo atendida en un hospital, mas a un después de tener un accidente tan grave que cualquier persona declararía sería imposible.
-yo... Muchas gracias oficial, mándare las nuestras pueden que tarden en llegar unos dias-
-exelente, estaré esperando-
Se cortó la llamada sin más.
Audrey miro su teléfono una vez más tratando de descubrir que aquella llamada no fue un juego de su mente pero al volver a ver el historial de llamadas supo que no lo era
Tomo un respiro y busco algo de calma en ello, antes de ir con su esposo.
El mismo miraba el vídeo pausado de su hija cuando aún era una niña muy pequeña, con la guitarra en sus brazos y aquella sonrisa radiante, esperando sorprender a su padre con una canción para su cumpleaños.
El deseo poder escuchar que había hecho para el.
-¿Andre?- Audrey llamo su atención con cuidado mirando a su deprimido esposó, era una apuesta arriesgada lo que le diría pero no podía ocultarselo- llamo la policia desde Estados Unidos.
-¿Que es lo que quieren?- preguntó desganado, ya tenía demasiado problemas para ahora tenerlos con una autoridad extranjera.
La diseñadora de modas relato lo solicitado por el jefe de policía, y mientras más decía al respecto el rostro de su esposo se llenaba de una mezcla de esperanza e insertudumbre.
Parecía tomar fuerzas por solo un momento más, mientras aseptaba los términos de aquella mínima probabilidad.
...
Era de madrugada y ambos ya estaban en el hospital, mientras una enfermera les ayudaba a hacer el paquete que enviarían con muestras de saliva, cabello, uñas y un poco de sangre de ambos.
Empaquetando ambos paquetes como entrega inmediata, adjunto a un sello de frágil y la advertencia de contenido biológico.
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SILENCIO (Chloe)(MLB)
FanfictionChloe Bourgeois, que más tengo que decir. Una vida llena de caos de ahora en adelante hasta donde mi voz sea capaz de llegar. No hay fronteras que detengan el ruido que quiero hacer de ahora en adelante. ... ... ... ... la franquicia de MLB no es de...
