Su madre se encontraba muy frenético cuando le llamó dos días antes de año nuevo diciéndole que su tío Michael había tenido un aparatoso accidente al esquiar en los Alpes Franceses.
No recuerda que hizo con exactitud al enterarse, para cuando su cerebro había regresado a sus tareas, se encontraban camino a Suiza.
Después de toda la conmoción que había tenido en la gala y su actitud compulsiva, su vida no podía tener otro giro más aberrante.
A día de la fecha, en pleno año nuevo 2014, se encontraban en el hospital esperando a que un doctor saliera del quirófano a hablar sobre la condición de su tío. Iba y venía de aquella sala según escucho por parte de Ralph, el hermano del alemán. No podía ser más lamentable.
Se había acostumbrado a ver a su tía Corina llorar desesperada en los brazos de su madre quien intentaba por todo los medios posibles hacerla sentir mejor. De la familia Schumacher, solo Ralph se encontraba enfrascado en el teléfono, probablemente llamando a otros familiares. Jos se recargaba en la pared luciendo desinteresado a pesar de que vinieron tan rápido en cuanto le avisó.
Mick y Gina no se encontraban con ellos pues estaban en casa de los abuelos de su madre y por consecuente Victoria se encontraba con ellos. Por los mensajes que recibió de Gina, Mick se encontraba muy mal, aún conmocionado por lo de hace dos días. Él había sido su único acompañante en aquel accidente.
Cuando vio a su tía separarse de su madre, un deje de tristeza apareció en su mente. Su tía estaba destrozada y sus llantos acaparaban el pasillo del hospital de Grenoble. A pesar de ya haber pasado dos días, entre tantas palabras incoherentes podía escuchar las frase "fue mi culpa" y "si yo lo hubiera acompañado." Su mamá intentaba de todas maneras calmarla, siempre sosteniéndola fuertemente e intentando sacarla un poco a caminar o le pedía a Ralph que le trajese algo ligero de comer. Por más que intentaron, no pudieron mover a la mujer de la sala de espera.
Él no sabía cómo sentirse por lo que intentaba estar más calmado que los adultos, llevaban cerca de tres horas desde que llegó de Montfort junto con el otro hombre. Su tercera visita desde que recibió la noticia.
Solo que en esta ocasión, lo primero que hizo al llegar fue mirar a su madre que estaba de espaldas abrazando a su tía Corinna. Los días previos se abstuvo a hablarle, no se sentía listo para mirar aquellos orbes marrones por el sentimiento de traición que le ha costado digerir a pesar del tiempo. En ese lapso, se aseguró de no contactarle y dejó muchos mensajes y llamadas irse al traste tanto que Jos tuvo que intervenir.
"Por más que no me agrade, es tú madre y es muy irresponsable e inmaduro que no le contestes."
Ni siquiera le pregunto las razones de su cambio repentino. Mientras no le afectara a su rendimiento en F3, todo estaba bien.
Con el paso de las semanas, su mente comenzó a caer en un espiral de pensamientos malintencionados, deseando fervientemente tomar a su madre y encerrarlo en una caja con llave, donde solo él pudiera verlo. Al mismo tiempo, se reía de lo irreal que aquello podía ser.
—Es tan injusto.
También estaba enojado con Dios, o cualquier deidad que existiera. ¿Por qué no pudo ser él en lugar de Jos? ¿En lugar de Senna? Joder, lo que hubiera hecho por conocerlo más joven. Las fotos que sus abuelos maternos le habían mostrado...si estaba muy enamorado de su versión mayor ahora tenía una fantasía con el que tuvo dieciocho.
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Ik Hou Van Je, Mama
Fiksi PenggemarMax siempre fue el hijo de los ojos de su madre. Siempre apoyándolo, protegiéndolo y estando para él. Su alma, mente y cuerpo le pertenecían a Sergio Michel desde que tiene uso de razón y ese sentimiento no hace más que crecer cada día. Una adicción...
