—El novato del año, Max Verstappen, hará su debut en Fórmula 1 después de la asombrosa temporada en Fórmula Tres.
—Toro Rosso, equipo junior de Infiniti Red Bull Racing lo ha hecho posible. Simplemente es cuestión de tiempo para saber si el equipo no le queda grande.
—Todos esperan un buen rendimiento, pero veremos que pasa.
Por el visor podía ver a Sebastián Vettel pisarle los talones, y en un intento por no darle la ventaja, enterró su pie en el acelerador mientras intentaba adelantar a su compañero por la izquierda.
Desde las prácticas y la calificación y para su gusto perfeccionista, no le estaba yendo del todo bien. Sí, no tenía muchas expectativas después de las pruebas en Bahrain, pero habían sido lo suficientemente positivas como para que una pizca de esperanza se mezclara con la seguridad de un buen lugar para la carrera.
Sentía mariposas en el estómago ante cada aceleración y una sensación de molestia grave al ver al alemán adelantarlo y yéndose de su vista. Ahora batallaba con Sainz, su compañero.
Tres años mayor que él, el español también hacía su debut como piloto de Fórmula Uno en el mismo equipo. Y muy a pesar de ello, lo habían puesto como su "mentor" por la edad. Tuvo problemas para no rodar los ojos cuando se enteró de que era un debutante como él.
Y uno fanático de su mamá. Muy irritante cabe destacar.
Cuando se conocieron, Carlos de inmediato saltó al reconocer su apellido y preguntar por su mamá. Lo admite, su mamá era su orgullo, cuando escuchaba a la gente hablar de él se le ponía la piel de gallina de la emoción de que fuera más reconocido y no solo un borrón conocido como "el ex esposo de Jos Verstappen" de antes. Las revistas de los 2000s eran completamente desabridas y absurdas.
Carlos estuvo varios días con el parloteo de que su mamá había sido uno de sus ídolos y que tenía una hoja de papel con dedicatoria enmarcada frente a la cama de su habitación para que le diera motivación. Él no pudo evitar sentirse incómodo por la atención que su mamá atraía de ajenos, no importaba del modo que fuera.
Y con todo eso, el español siguió mencionándole el deseo de conocerlo.
"Tráelo a Bahrein." "Llévatelo a Australia."
¿Pensaba que él no tenía ganas?
Se moría porque lo viera correr en vivo, pero la legalidad aún seguía siendo un impedimento. Por la orden de restricción de hace años y vacíos legales que Jos usaba de vez en cuando, el tipo lograba que la ley no otorgara tantos permisos de visita para él. Max podía visitarlo sin problema, pero Michel no.
Apretó su volante como si fueran esos documentos estúpidos del tribunal y con fuerza intentó adelantar a Grosjean cuando notó que desaceleraba con el acelerador metido hasta el fondo.
—¿Qué mierda está pasando?—Se quejó por el comunicador, apretando varios botones de control y bajando la velocidad. A su lado veía como autos que había logrado aventajar lo pasaban como si nada.
—Falla mecánica, Max. Parece el motor.
—Entonces, ¿qué esperas? Arréglalo, ¡haz algo!—Musito frustrado intentando conducir y volver al ruedo.
Escuchó la respiración agitada de su ingeniero y el como apretó varias teclas antes de suspirar entre dientes, un sonido que le molestó los oídos.—Max, no podemos hacerlo. Lo lamento tanto, vuelve a boxes. Repito, vuelve a boxes. Tenemos que retirar el auto.
—¿Qué?
—Vuelve a boxes, ¿o quieres la grúa?
—No me jodas.
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Ik Hou Van Je, Mama
FanfictionMax siempre fue el hijo de los ojos de su madre. Siempre apoyándolo, protegiéndolo y estando para él. Su alma, mente y cuerpo le pertenecían a Sergio Michel desde que tiene uso de razón y ese sentimiento no hace más que crecer cada día. Una adicción...
