Sanji, Nami y Luffy son chicos de último año de preparatoria, tienen una vida normal y buenos amigos.
También tienen parejas Pero esto nadie lo sabe.
Todo parece normal Pero lo que ellos no sabían es que sus parejas son nada más y nada menos los maf...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Sanji bufó irritado por estar tanto tiempo acostado.
¿Cuantos días llevaba aquí?.
Sora:¿Sucede algo, cariño? -pregunto curiosa.
La mujer había salido temprano del trabajo y decidió venir al hospital para ver a su hijo.
Sanji: odio estar tanto tiempo acostado -dijo con un puchero.
Sora se rió en voz baja por la expresión de su hijo, sabía que Sanji adoraba estar en movimiento... En ese aspecto se parecía mucho a su abuelo.
Sora: iré a buscar algo de comida, no hagas alguna locura, Sanji.
Sanji: sí, mamá -dijo cansado.
La mujer salió de la habitación dejando a su hijo solo con sus pensamientos, odiaba eso...
¡Odiaba sobrepensar en el tema de Zoro!.
¿Él estará bien?.
¿Estará vivo?.
Aunque hayan terminado, de una forma nada usual y todo eso, él tenía derecho de conocer sobre el bienestar del mayor ¿No?.
Unos toques a la puerta llamaron la atención del rubio que levantó su mirada con una esperanza que se esfumó al ver quién había llegado.
Gin:¿No te agrada verme? -pregunto triste.
Sanji se regaño mentalmente por haber dejado mostrar su desilusión cuando Gin hizo el esfuerzo de venir hasta aquí.
Sanji: lo lamento Gin, creí que era alguien más -dijo nervioso.
Gin:¿Pudding? -pregunto.
Sanji quería decir algo al respecto Pero recordó que muy pocos sabían sobre su verdadera orientación, miro al moreno y soltó un suspiro.
Estaba harto de que nadie notará lo que él creía que era obvio.
Sanji: Gin... A mí no me gustan las mujeres, osea, me encanta atenderlas y tratarlas como princesas Pero no me atraen ni de manera romántica ni sexualmente -aclaro con calma.
Gin casi se cae al suelo al oír aquello, sintió como su corazón latía lleno de esperanzas.
¡Había creído que sus sentimientos por Sanji era una guerra perdida!.
Pero veía que tenía alguna manera de poder enamorar al hermoso rubio que lo ayudó tanto en el pasado.
Sanji:¿Y esas flores? -pregunto curioso.
Gin:¿Eh? Ah, sí, son para ti... Las ví y de una pensé en ti... Osea, tu cabello y tu personalidad son como estas flores... -dijo nervioso.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.