Two kids with their hearts on fire
Who's gonna save us now?
When we thought that we couldn't get higher
Things started looking down
I look at you and you look at me
Like nothing but strangers now
Callie
—¡¿Le quitaste el coche a Ian y lo dejaste tirado en la puerta del supermercado!? — pregunta Maya. Asiento — no me lo esperaba de ti, pero me encanta — se ríe.
La verdad es que ni yo misma esperaba hacer eso, pero estaba muy frustrada por su ignorancia hacia mí, así que se me cruzó un cable y lo hice. Aproveché que dejó las llaves puestas mientras estaba comprando y me largué con su coche.
Yo era tímida y la típica que no se atrevería a matar ni una mosca, pero Ian consigue sacar mi lado más salvaje e impulsivo sin esfuerzo, y eso es molesto. Y lo peor es que con eso, también ha logrado sacar mi yo más valiente. Incluso él me llamó eso mismo e hizo que me sintiera bien por ello.
—Veo que te divierte que le haga jugarretas.
—Claro que me divierte. Siempre ha sido un pesado contigo, así que todo lo que pueda fastidiarle me va a hacer gracia — río por lo que dice.
—Es bueno saberlo.
—¿Y cuando llegó a la playa no te dijo nada? — pregunta con curiosidad.
Recuerdo de inmediato el momento en el que intentó quitarme las llaves y perdí el equilibrio hasta terminar en la arena con él encima de mí.
Casi pude sentir sus labios sobre los míos. Que me estuviese rodeando con uno de sus brazos me provocó hormigueos por todas partes y calor me invadió todo el cuerpo.
¿Qué hubiese pasado si me hubiese movido de mi sitio? Seguro que habría terminado dándole una especie de beso.
Lo peor de todo es que lo único que pude hacer fue mirar a sus ojos, que me siguen pareciendo de lo más atrapantes. Dos pozos oscuros en los que sumergirte. Ojos que bajaron la mirada hacia mis labios. Eso me tentó a moverme, pero gracias al cielo que no lo hice.
Noto como en este momento se me sube el calor a las mejillas, haciendo que me ruborice. No hace falta que Maya lo diga en voz alta para que yo lo note, pero lo hace.
—Oh dios mío, te estás sonrojando. ¿Qué ha pasado? Me tienes que contar ya mismo — exige saber.
—No ocurrió nada — niego apresuradamente.
—Te conozco muy bien y sé que algo ha pasado — me dirige una mirada de sospecha a través de la pantalla, estamos haciendo videollamada.
—Si te lo cuento no exageres las cosas — le advierto.
—Ya veremos — suspiro, pero procedo a contarle.
—Me caí intentando que no me quitase las llaves y lo único que conseguí fue que el cayese conmigo, tan cerca que tuve su boca a milímetros de la mía.
—¡Casi besas al mejor amigo de tu hermano! ¡No me lo puedo creer! — chilla una Maya emocionada.
Pues yo no lo estoy tanto. Pasé algo de vergüenza cuando Dan llegó y preguntó si había pasado algo. Era obvio que no.
Después de eso, Ian salió corriendo de la playa y doy gracias a que nadie comentase nada al respecto.
—No hice eso. Eso no iba a pasar.
—Quizá ayer no, pero otro día... — sugiere como el que no quiere la cosa.
—Maya... — le advierto por segunda vez.
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Un verano efímero
Lãng mạnUna lista secreta de cosas que hacer antes de entrar a la universidad y un lugar donde poder empezar de cero es todo lo que se necesita para que un verano se pueda convertir en el mejor de tu vida, y eso bien lo sabe Callie después de haber experime...
