I didn't know that I was starvin' 'til I tasted you
Don't need no butterflies when you give me the whole damn zoo
By the way, right away, you do things to my body
I didn't know that I was starvin' 'til I tasted you
Ian
No sabía que tenia tanta fuerza de voluntad hasta ayer. De solo recordar a Callie provocándome hace unas horas, se me pone dura.
Tuve que coger fuerzas de donde no las tenía para conseguir resistirme a cualquier artimaña de su yo borracha.
Me sentí mal en cuanto pensó que mi motivo de no querer acostarme con ella era que no me atraía en absoluto o que directamente ni me gustaba un poco, porque no puede alejarse más de la realidad.
Callie es la chica más espectacular que he conocido en mi vida. Personalmente es maravillosa, igual que es hermosa de una forma dulce y tierna a la vez que sensual cuando se lo propone. Tiene todo lo que necesito y quiero, así que espero haberle dejado claro que el problema no fue ese.
Si hubiese dejado a mis instintos más primitivos actuar, hubiese sido un completo cretino. Callie se merecía algo más que un revolcón por una borrachera y más si esa iba a ser su primera vez.
Quizá a algunas personas eso les parezca cursi o que no tiene importancia, pero estoy seguro de que la pelirroja se la da y que si hubiese pasado algo de eso, de alguna forma se arrepentiría después.
A este paso voy a terminar aborreciendo las duchas frías, pero no me importa si eso significa tenerla en mis brazos, como en este momento.
Callie se encuentra a mi lado, acurrucada en mi pecho y con la expresión más tranquila que he visto. Sonrío al verla, se ve tan bonita durmiendo en mis brazos que no puedo evitarlo.
Me transmite una paz que ninguna otra persona ha sido capaz de hacerlo y sentirla conmigo es algo de otro mundo. Y si a eso le añades que lleva mi camiseta puesta, la cual le queda estupendamente, no podría pedir otra cosa.
Anoche se pilló una gran cogorza, por lo que decido muy a mi pesar levantarme de la cama para ir a por una pastilla que le alivie el seguro dolor de cabeza que tendrá nada más despertarse.
Es la una de la tarde, la casa está vacía, a excepción de mi hermana, que seguramente sigue durmiendo, por lo que trato de no hacer ruido cuando salgo de mi cuarto y voy hacia la cocina a por un vaso de agua y la pastilla para volver a mi habitación.
Al entrar, cierro y me encuentro con una Callie incorporada en la cama y algo confusa.
Me acerco a ella y me siento a su lado, ofreciéndole la pastilla y el vaso de agua. Callie me agradece en cuanto coge ambas cosas y se lo toma tan deprisa como puede.
Nada más ver su cara, se nota qué ha podido hacer la noche anterior. Aún así, me sigue pareciendo adorable de cierta forma.
—Gracias por cuidar de mí anoche — dice con voz seca.
—Me gusta hacerlo.
—Menos mal que me sacaste de allí, no quiero imaginar como habría terminado la noche si llego a quedarme un rato más.
—Seguro que no tan divertida como aquí.
Veo el momento exacto en el que comienza a recordar toda la noche porque su cara comienza a tornarse de un color rojizo intenso.
—Dime que no es cierto — se tapa la cara con sus manos para que no pueda verla.
—Estaría siendo un mentiroso y no me gusta mentir.
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Un verano efímero
RomanceUna lista secreta de cosas que hacer antes de entrar a la universidad y un lugar donde poder empezar de cero es todo lo que se necesita para que un verano se pueda convertir en el mejor de tu vida, y eso bien lo sabe Callie después de haber experime...
