Never had a thing for fairy tales
Not really a believer, oh-oh
Small voice in the choir
Guess I never dared to know myself
Can my heart be quiet? No
But then there was you
Callie
Maya: Te lo dije! Tu mejor amiga nunca se equivoca. El día que me hagas caso todo te irá mejor ;)
Eso es lo primero que veo nada más mirar el móvil después de despertarme.
Cuando Ian me dejó en casa, le conté brevemente a Maya lo que había pasado por mensaje, por eso la respuesta que acabo de leer. Le respondo y enseguida recibo otro mensaje de mi mejor amiga exigiendo una llamada de charla extendida en cuanto pueda. Río como si pudiese verme.
Al recordar al pelinegro se me dibuja una sonrisa tonta, que se afianza al ver el trozo de papel que me dio antes de salir de su coche.
Cuando vi el dibujo que me había hecho quise volver a verlo para darle un fuerte achuchón de la ternura que me provocó. Y más viniendo de una persona que parece que le tiene asco a todo el mundo.
Es tan bonito que no quise colgarlo en el panel de corcho de mi habitación con una chincheta, eso le haría un agujero y por muy pequeño que fuese, no me gustaría que tuviese ningún desperfecto. Es por eso que le coloqué celo por detrás y lo pegué al tablón. Con suerte no se cae.
En el dibujo aparece una persona mirando las estrellas. Esa chica no hace falta aclarar que soy yo. A parte de que no tendría sentido regalarme el dibujo de cualquier otra chica, el color de pelo lo deja muy claro, resalta sobre todo lo demás, ya que todo el dibujo está en blanco y negro menos mi pelo. Y si te fijas en el rostro, es muy similar al mío. Incluso le ha dibujado unas pecas en las mejillas, justo donde yo las tengo. Y sobre el cielo pintado, aparecen la luna y algunas de las constelaciones que le expliqué, lo cual lo hace más bonito porque demuestra que se quedó con todo lo que le dije.
Se le da realmente bien eso de dibujar.
Es la noche en San Francisco, en casa del tío de Lucas. Al final me hizo caso y dibujó unas pocas de las agrupaciones estelares que le dije. Lo único es que ha hecho mejor que simplemente dibujar las estrellas, soy yo mirándolas.
Nunca imaginé que Ian pudiese tener esta faceta tierna, pero así es. Aunque estoy segura de que, quitando a Skylar, solo es de esa forma conmigo, así que eso me gusta aún más. Eso dice mi lado egoísta.
Aún así tendré que hablar en otro momento con él sobre el tono de mi pelo. Lo sigo viendo demasiado naranja para mi gusto. Creo que incluso lo ha coloreado tan llamativo a propósito.
Puede que nos gustemos, pero seguimos siendo las mismas personas a las que el pique no les puede faltar. Diría que me molesta, pero estaría mintiendo. Le añade algo de diversión a esta relación tan inesperada.
Las tripas me rugen, así que dejo de admirar mi regalo para bajar a la cocina a desayunar. No sin antes pasar por el baño para cepillarme el pelo tan horrendo que se me ha quedado después de dormir.
Cuando entro en la cocina, Jake y papá ya están desayunando, ambos con una taza de café en la mano. Yo opto por servirme un zumo de piña y hacerme unas tostadas de aguacate y jamón cocido.
Me siento al lado de mi hermano y frente a mi padre, que deja de mirar el móvil para hablar con nosotros.
—Ya que estáis los dos aquí, me gustaría deciros una cosa — parece nervioso por lo que va a decir.
—¿Qué es esa cosa? — pregunta Jake, aunque no parece muy interesado por ello.
—He conocido a alguien — suelta sin más.
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Un verano efímero
RomanceUna lista secreta de cosas que hacer antes de entrar a la universidad y un lugar donde poder empezar de cero es todo lo que se necesita para que un verano se pueda convertir en el mejor de tu vida, y eso bien lo sabe Callie después de haber experime...
