Una organización crea una academia con la ayuda milita de la estrella azul para la inserción de la comunidad omegas y alfas a la sociedad beta, dónde tanto betas como los "monstruos de la humanidad" convivirán. Uniendo dos poblaciones no solo separa...
Después de la salida nocturna Takemichi llevo a Mikey a su habitación, ya que no se quería despegar de él y gracias al alcohol era más insistente e infantil.
Mikey se tumbó en su espalda todo el camino, el aire nocturno los envolvía pero los dos estaban cálidos. Mikey puso su cabeza sobre su hombro y olisqueaba. En un momento bajo el cuello de su camisa en la parte de atrás y dijo con voz suave y confusa:
«¿Dónde está tu glándula?¿Habrá más olor a miel aquí?»
Eran palabras incoherentes y vagas.
Takemichi estaba sufriendo el acoso de su compañero y tutor de entrenamiento. Su cuello se sentía caliente por el aliento de Mikey, le daban escalofríos.
Luego Mikey sobó con las yemas de sus dedos en la parte de atrás del cuello, y pego la nariz para ver si podía percibir algún aroma. Casi sonámbulo. Cando estaba apunto de besar Takemichi lo dejo en su cama.
Manjiro miro a Takemichi con ojos perdidos, a comparación de más temprano tenía la ropa arrugada y su cabello estaba suelto y revuelto sobre la almohada.
A todo esto, Takemichi sintió que Manjiro estaba verdaderamente borracho, tanto como para descuidar su imagen. Se sintió curioso por ver así a una de las personas más fuertes que había conocido, parecía vulnerable, más que en cualquier otro momento.
Suspiro y antes de irse sirvió un poco de agua de la llave para dársela a Manjiro. Siendo consciente de la incomodidad y sequía que se experimentaba después de beber.
“Mikey, toma un poco de agua” se acercó a la cama con voz gentil, como la que usa un adulto para tratar con un niño.
Manjiro no se levantó y solo se estiró haciendo que su camisa se levantará.
“Nee~ Takemichy, tengo calor. Ayudame”
Takemichi rápidamente pensó en llevarlo al baño para que se remojara en agua tibia, no pensó que sería vergonzoso, ni mucho menos, los dos eran hombres y era completamente normal, no tan escandaloso como si fuera un chica. Además, dicen que lavarse puede quitar la borrachera.
Manjiro sintió como lo alzaron nuevamente pero está vez como si fuera un niño. Abrazo el cuello de Takemichi con los ojos entre cerrados, sin estar alerta de ningún tipo, dejándose hacer.
Takemichi pensó que era linda la manera en la que se comportaba, perezoso y descuidado.
Lo llevo al baño y lo sentó en el retrete para quitarle la ropa con cuidado, mientras tanto dejo correr el agua para llenar la bañera.
Mikey hoy llevaba una camisa de botones para verse un poco más formal, estaba seguro que Draken fue el que le insistió en ponérsela. Comenzó a desabotonarla desde el cuello, extrañamente Manjiro parecía inquieto.
“No voy a hacer nada extraño, es para que te puedas bañar” Takemichi sintió la necesidad de aclararse.
Manjiro hizo casi oídos sordos a sus palabras, la sangre estaba subiendo a su cabeza y se puso tímido al pensar en quedar desnudo enfrente de Takemichi. El aire cálido, el sonido del agua y el suave movimiento de Takemichi para desvestirlo aceleró sus palpitaciones.
Solo estaba más somnoliento de lo normal, no tan borracho, su intención era ser perezoso y que Takemichi lo cuidara. Cuando Takemichi comenzó a quitar su pantalón sintió un escalofrío, viéndolo desde arriba era diferente de lo normal, un poco más... Sexi.
“...Yo puedo hacerlo” Manjiro hablo con voz ronca, Takemichi ya estaba tomando el elástico de su calzoncillo cuando se lo dijo.
Takemichi alzó la mirada y Manjiro se sintió nervioso. Aunque se hiciera el duro y a veces fuera atrevido, la verdad era que nunca había estado en una situación así. Se había atrevido a actuar infantil y a hacer que Takemichi lo trajera a su habitación, sin embargo no sabía como seguir en adelante ya estando casi desnudo, se dió cuenta demasiado tarde que tal vez no podría seguir con sus atrocidades con una cara juguetona.
“Estas siendo tímido” Takemichi fue divertido y sonrió, pero fue comprensivo y lo dejo dándose la vuelta.
Fue la primera vez que Mikey fue intimidado y no pudo hacer nada. Bajo la cabeza con la cara roja y se levantó para sacarse la ropa interior, pero inevitablemente sus movimientos fueron más torpes que de costumbre.
Manjiro miro la espalda firme de Takemichi, la camisa de traje y su cabello revoltoso por culpa de la alegría de la noche. Se pregunto si la camisa blanca se trasnparentaria si el agua lo toca y podria ver su espalda con más definición.
Dios.
Mikey se sintió indecente y aparto la mirada como si quemara y se acercó a la bañera que ya estaba llena, el vapor enrojeció su mente. Cuando puso un pie dentro sintió las manos de Takemichi abrazarlo para ayudarlo a que no se cayera.
El cálido tacto en su cuerpo fue empalagoso, quería que esas manos tocaran más, diferente a solo una ayuda. Un olor a frutos rojos tocó su olfato y su estado de ánimo bajo, la imagen de aquel amigo de Takemichi le llegó a la mente y se sintió molesto. Apretó los dientes, ese indecente Omega había marcado con su olor toda la ropa de Takemichi, pero no era más que un miedoso y se ocultaba detrás de los telones.
Cuando su cuerpo entro en el agua Takemichi se agachó cerca de él y fue a tomar el shampoo. Su camisa estaba desordenada, la corbata ya no estaba y podía ver parte de su clavícula, cuando se inclino hacia el pudo ver un poco más y se sintió tentado.
Takemichi era tan despistado.
Si él fuera Atsushi no dudaría en tomar a este chico. Teniéndolo desde pequeño, los abrazos y el cuidado de un amigo de la infancia, ese tipo de cariño que no podía tocar ahora mismo. No dejaría que nadie con segundos pensamientos se acercará, pasaría las noches con él y se despertaría con solo la preocupación de a qué lugar ir juntos, si tomarle la mano mañana o hoy, o si besarle los ojos o los labios.
Takemichi se acerco y le puso un sombrero de ducha para evitar que el shampoo entrara en los ojos, y lo miro por un momento pareciendo satisfecho.
Manjiro se quedó sin palabras, vaya manera de romper la atmósfera. Miro a Takemichi que sonreía y que tenía ya el shampoo en la mano, y casi se ríe.
Sentía que no tendría días de aburrimiento si Takemichi estaba con él.
Takemichi acercó un banco y se sentó a un lado para remojar su cabello y comenzar a lavarlo, sus dedos acariciaban su cuero cabelludo, haciéndolo sentir somnoliento. Si todos los días fueran así.
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¡Yumi!
Bueno, esto es algo más informal. Es algo que escribí hace mucho tiempo, de escenas especiales sobre la historia.
Sé que dije que iba a reescribir, y lo estoy haciendo, también he estado organizando ideas. Pero, simplemente no me gusta como lo escribo y por eso no he actualizado.
No sé cuánto tiempo tome, para que me decida publicar, así que pensé subir está mini parte. Si quieren que suba más de estás mini partes importantes de la historia, me dicen.