Donde Victoria se muda a Colombia y conoce a Carolina, y lo que Victoria no sabe es que, Carolina iba a ser lo mejor que le pudo haber pasado pero, se da cuenta cuando la pierde.
Y donde Carolina, descubre su orientación sexual cuando conoce a Victo...
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No podía vivir una vida donde Victoria no estuviera. Y sin embargo, tenía miedo de que me obligaran a hacerlo.
Al día siguiente, mi mamá me pidió que desayunáramos solas. Sin papá. Solas. Aunque Victoria estaba en mi habitación.
Algo en su tono me heló el pecho. Me senté, nerviosa, y esperé.
Ella sirvió café en silencio. Luego se sentó frente a mí, con los ojos hinchados, pero duros.
—Carolina —empezó—. Necesito que me digas la verdad.
No dije nada.
—¿Tú y esa muchacha... Victoria? ¿Están en algo?
Sentí un puñal en la garganta. No lo preguntó con cariño ni con rabia. Lo dijo como si hablara de un error.
Y pensé en Diego.
En lo solo que se sintió. En lo poco que se atrevió a decir en voz alta. En lo mucho que lo callaron. En todo lo que tuvo que tragarse.
No podía repetir la historia.
—Sí, mamá —susurré—. Estoy con ella. Estoy enamorada de Victoria.
Ella bajó los ojos y se quedó callada. Yo temblaba, pero no me moví.
—¿Después de todo lo que hemos pasado... me vienes con esto? —dijo, y su voz sonaba rota, como si no le quedaran fuerzas para gritar.
—No te lo estoy "trayendo". No es algo que elegí, mamá. Es algo que soy. Y no lo voy a esconder.
Ella apretó la taza con fuerza.
—Tu hermano... —empezó a decir, y eso me hizo hervir por dentro.
—¿Mi hermano qué? —la interrumpí—. ¿También lo sabías? ¿También hiciste como que no pasaba nada cuando lo viste apagarse?
Su rostro se contrajo.
—Yo no maté a Diego.
—No, mamá. Pero tampoco lo salvaste. Nunca lo escucharon. Nunca lo abrazaron por ser quien era. Siempre fue "el problema". Estoy cansada de que nos traten así. Como si amar fuera un error. Como si fuéramos una decepción.
Ella no contestó. Pero ya no lloraba. Su silencio era piedra.
—Victoria me ama. Me cuida. Me escucha. No como alguien "confundido", no como un proyecto a corregir. Me quiere como soy. ¿Y sabes qué? Yo también.