Nicholas: Tay Tay - lo llamó en un susurro, apenas audible por encima del silbido del viento nocturno - Tay Tay, despierta...
El moreno se removió lentamente, los párpados pesados y la respiración aún profunda. En el segundo llamado, empezó a abrir los ojos con dificultad, parpadeando varias veces hasta que enfocó al omega frente a él, temblando ligeramente por el frío.
Nicholas lo observó con ternura, a pesar del nudo de emociones que aún lo apretaban por dentro.
Nicholas: Amor, entra a la cabaña - dijo con suavidad, acariciándole la mejilla con los dedos fríos - Te vas a resfriar.
Taylor, algo desorientado, se incorporó del suelo frio donde se había quedado dormido esperando. Su voz salió áspera, adormilada pero preocupada:
Taylor: ¿Qué haces aquí afuera? - se levantó con rapidez, notando por fin la ropa ligera de Nicholas - Te vas a enfermar... debiste cubrirte con la manta si ibas a salir.
Luego, hizo una pausa, bajando la voz, más vulnerable:
Taylor: ¿Ya no estás enojado?.
El omega negó con la cabeza y, con un gesto gentil, tomó su mano con firmeza y lo guió de regreso a la cabaña.
Nicholas: No, ya no - respondió con sinceridad mientras cerraba la puerta tras ellos, dejando fuera la brisa helada - Perdóname por cómo actué...
Sin mirarlo aún a los ojos, tomó la manta que estaba en el sofa y se la pasó al alfa con cuidado.
El alfa, en lugar de tomarla de inmediato, dejó la manta caer sobre sus hombros y colocó una mano cálida sobre la mejilla de Nicholas.
Taylor: No tienes por qué disculparte - -dijo en voz baja, con el ceño ligeramente fruncido por la culpa - Soy yo quien tiene que disculparse. No debí ocultarte algo tan delicado… algo que sé que te dolería.
Nicholas tomó ambas manos de Taylor, bajándolas lentamente, entrelazando sus dedos con los suyos.
Nicholas: No, no tienes por qué disculparte. Yo sé que solo intentabas protegerme. Conozco a mi tía… sé de lo que es capaz. Esa responsabilidad no recae en ti, no eres el culpable de sus actos.
Taylor quiso protestar, decir algo, pero Nicholas lo interrumpió antes de que lo hiciera.
Nicholas: Al igual que tú, yo también tengo secretos. Secretos que… no puedo decirte fácilmente.
Taylor lo miró con intensidad, buscando en sus ojos alguna grieta, una señal.
Taylor: Sabes que puedes confiar en mí - susurró, con voz firme pero cargada de afecto - Siempre estaré para ti. Si no quieres decirme ahora, está bien. No te voy a presionar. Tú sabrás cuándo será el momento.
Llevó las manos del omega a sus mejillas, cerrando los ojos por un instante, como si el contacto calmara algo dentro de él. Entonces, sin dudar, lo besó.
Fue un beso lento, profundo, lleno de emociones contenidas. No era un simple gesto de amor: era una promesa muda. Una confesión silenciosa.
Un beso que significaba muchas cosas:
Autenticidad, Lealtad, Rebeldía, Secreto, Pasión.
Pero sobre todo, Amor.
Después del beso, Taylor apoyó su frente contra la de Nicholas, sin romper el contacto visual.
Taylor: Solo te pido que cuando me lo digas, seas sincero. Que no omitas ningún detalle. Aunque sea doloroso para ti… o para mí. Quiero la verdad. Toda.
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Secret Love Passion
DiversosLa rivalidad entre la familia Zahkar y la familia Galitzine es desde hace años, tanta es su competencia que llegaron a competir por quien tendría primero un hijo Taylor es el hijo mayor de la familia Zahkar, alfa de nivel alto, en pocas palabras es...
