Junio 09 del año 20**
Limpieza Callejera: se buscaba calles seguras y limpias, que no fueran impedimento para que los niños jugarán, los jóvenes salieran y los adultos caminarán con tranquilidad en la noche. Está iniciativa buscaba que las calles fueran solo lugar de paso y no habitaciones gratuitas para los mendigos. Limpieza Callejera es más que un crimen contra la vida, es un juez de segundas oportunidades.
El brillo del sol por la ventana reflejo sobre la mesa sombras oscuras, deformes y extrañas que se confundían entre las hojas llenas de notas y garabatos.
El olor a lavanda del piso inundaba la pequeña sala, nisiquiera el café negro extremadamente fuerte que pidió le hizo competencia. Lo miró una vez más notando que ya estaba muy frío.
--Señorita... El alcalde solicita verla-- la secretaria asomó su cara delgada cubierta de maquillaje, mirándola con sus ojos grandes.
--Aun no acabamos -- murmuró Bellabel mirándola desde el último puesto de la mesa de madera finamente pulida. Kaly nisiquiera la miro, tampoco le prestó atención cuando se fue.
Actualidad...
Un salón grande, adornado con finas cortinas que caían como cascadas por los ventanales. Una mesa de madera, tan larga que ocupaba más de la mitad del lugar. Varias personas estaban sentadas, discutiendo sobre política, mientras esperaban que la líder llegara.
—Lamento la demora —dijo Kaly, dirigiéndose a su puesto en la cabecera de la mesa.
—Es bueno tenerla aquí, considerando que hace horas el problema ya debería estar resuelto.
—Gaitán, el tiempo que tome solucionar esto no importa mientras se haga bien —intervino Bellabel con seriedad—. Te lo estás tomando demasiado personal. Estamos hablando de derrocar a los Estados Unidos.
—¿Y no es eso lo que busca Kaly? ¿No fue por eso que nos reunió?
—El objetivo principal siempre fue Colombia y América Latina.
—Y ya está: Colombia prospera. Latinoamérica dejó de ser la burla de otros continentes —añadió Pablo, uniéndose a la conversación—. Vamos por el premio gordo: que el mundo obedezca a un solo régimen.
—Esa no es la idea. Nunca lo fue.
—Tal vez, si Kaly no fuera tan débil de corazón, habría levantado su enorme ejército, y esas tierras ya estarían libres de sus gobernantes.
—Pablo, por favor, cierra la boca... ¿De verdad crees que la guerra es la solución? —Bellabel se cruzó de brazos.
—Es la única que siempre funciona. Si quieres tener un jardín hermoso, debes arrancar la maleza de raíz. O dime si me equivoco, Kaly.
Kaly dudó un momento, sin saber bien qué decir.
—Una guerra no es lo adecuado en estos momentos.
Pablo golpeó la mesa con un gesto airado.
—¿Qué pasa, Kaly? —preguntó con malicia—. ¿Demasiado insegura para luchar por el poder?
—¡Querido, pórtate bien! —En cuestión de segundos, Bellabel estaba detrás de él, visiblemente molesta—. Guarda respeto. Nadie le habla así a Kaly... No nos agrada quedarnos callados ante tu insolente desdén.
Pablo soltó una carcajada.
—Te confundiste. No soy yo quien debe cambiar de actitud. Quizá no lo viste, pero ser egoísta es mi virtud. Siempre he sido así , uno de los que manda por aquí. No voy a darte respeto. Porque dime, ¿quién puede respetar esto?
Su vista se dirigió hacia los demás. Se levantó de su silla y habló en voz alta:
—Mis disculpas, gente... Nunca vi a un tirano que no quiera luchar. Su imperio no existe. Olviden ya su popularidad: han perdido su valor...
Bryan lo miró con seriedad.
—Actuar sin pensar es un grave error...
—No esperes que lo respete. Si quiero, puedo eliminarte.
—Tú y los que te escuchan ignoran información —murmuró Bellabel—. Y presumir será tu gran perdición.
—Ups, creo que te alteré cuando expresé mi opinión... Con lástima observé tu tonto rostro enrojecer. A la guerra con valor... ¿De qué sirven sus poderes, si no? Por mi falta de respeto, presiento que ya logramos todo esto. Es hora de acabarlo...
—¡Basta! —Kaly se levantó de golpe y, con un ágil movimiento de su mano, el hombre se redujo a cenizas. Todos quedaron atónitos.
—Nunca debí revivirlo —añadió, dejando reposar su cabeza en la mano, lidiando con algo de jaqueca.
—Algunos de ustedes parecen olvidar la razón por la cual están aquí —Kaly los miró con severidad—. No quiero volver a escuchar que están en contra de mis decisiones... No olviden quién les dio vida y quién puede quitársela.
Dicho esto, se marchó del salón.
—Ya escucharon... la reunión se pospone —anunció Bellabel.
Ella y Bryan siguieron a Kaly hasta su oficina.
—¿Todo bien, K-ly-kun? —preguntó Bryan, sentándose a su lado, usando el apodo que usaba cuando estaban a solas.
—No lo sé... Cuando empecé en esto todo era más sencillo. Al menos sabía qué quería y cómo lograrlo. Ahora parece como si no tuviera rumbo...
—Kaly, recuerda que cuando comenzamos, el mundo estaba terriblemente mal... Y mucho de eso se ha solucionado gracias a ti —respondió Bellabel.
—Sí, Bellabel. Pero... ¿por qué siento que olvidé la verdadera razón de ser Kaly?
—Tal vez solo necesitas tiempo. Volver a pensar en lo que querías, antes de convertirte en lo que eres.
—¿Sugieres que viaje al pasado? —preguntó la pelirroja.
—No realmente. Solo recordar lo que te hacía desear, con tanto anhelo, ser Kaly —dijo Bellabel, haciendo un gesto para que Bryan la acompañara a salir.
—Si olvidas quién eres, querida Karen... recuerda que yo puedo hablarte durante horas sobre eso —añadió Bryan, abrazándola por los hombros antes de salir del salón.
🏜️Créditos de la canción Respectless,
Hazbin hotel.
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Kaly Element
AcakEn un mundo que cambia, todo puede pasar. Tanta crueldad, injusticia y avaricia puede debilitar a sus habitantes, el mundo necesita un héroe. El mundo la necesita a ella.
