CAPITULO 18

53 9 3
                                        

Por la mañana, Minho había llegado de muy buen humor a la empresa, sentía que todo estaba en su lugar, solo le faltaba aclarar algunas cosas con el desconocido que hace poco había descubierto como su destinado, pero para él todo estaba claro, amaba más a Hyunjin que a nada en el mundo, si el se lo pidiera se sacaba el corazón del pecho y se lo daba aún palpitando, por lo que un estúpido lazo no iba a quitarle el lugar tan enorme que ocupaba en su corazón, mente y alma.

Entró a su oficina con su mente en paz, dispuesto a terminar temprano y volver lo antes posible a casa con Hyunjin y pasar una buena noche con su pareja. Se encontraba muy concentrado cuando alguien llamó a su puerta y sin necesidad de que la persona al otro lado de la habitación hablara, él ya sabía quién era, era él, Han, reconocía su olor incluso estando en distintas habitaciones, eso lo sorprendió un poco, entonces se escuchó:

-Buenas tardes Sr. Lee, ¿puedo pasar?

Minho se quedó pensando por unos pocos segundos si dejarlo entrar o no, pero luego razonó que si iba quería seguir con Hyunjin, el debería poder enfrentar el lazo y acostumbrarse, no tener ningún comportamiento extraño e ignorar el vínculo, el estaba seguro de su decisión, así que respondió:

-Adelante.

Lo dijo de manera seria, sacudiendo un poco la mente del chico que se encontraba al otro lado de la puerta, quién titubeó un poco antes de entrar, una vez abrió la puerta Minho seguía mirando sus papeles, ni siquiera lo había volteado a ver, esto lo desconcertó un poco, pero tenía un plan en mente e iba a llevarlo hasta el final.

-Buenas tardes, disculpe Sr. Lee, quisiera saber si puedo hablar con usted.

-¿De que es de lo que quiere hablar?- preguntó Minho, intentando mantener la distancia.

-Bueno, el Sr. Hwang ya sabe de nosotros.

-¿Nosotros?- preguntó Minho, haciendo énfasis en la palabra "nosotros"

-Bueno, sobre que somos destinados.- Contestó Han, un poco nervioso por su torpeza.

-Si, mi Hyunjin me lo contó todo, sobre su encuentro en la cafetería.- Respondió Minho, no queriendo darle más importancia al asunto.

-Ah bueno, me parece bien, prometí guardarle el secreto a él pero no me parecía correcto ocultarselo a usted.

-No se preocupe Han- hizo una pausa para después decir- ¿Eso sería todo? Tengo algo de trabajo que hacer.

-No realmente- dice Han dudando si continuar- quisiera hablar con usted... sobre esta situación, ya entendí que no tengo lugar en su vida, pero si me va a negar el tener un lazo con mi destinado, al menos quisiera poder convivir con usted, como amigos.- dijo con mucha valentía acumulada, suspirando- al menos, podríamos tener un acuerdo.

Minho se quedó pensando, no sabía cómo tomaría esto Hyunjin, pero nunca había sido una persona muy celosa, no tenía problemas con que tuviera amigos, pero en este caso, el amigo no sería cualquier persona. Decidió escuchar a Han y después se lo comentaría a Hyunjin, para tener en cuenta sus sentimientos.

-¿Que acuerdo sería el que tendriamos?- preguntó Minho.

-Me gustaría hablarlo en otro lugar que no fuera su oficina- dijo tentando el terreno- un lugar más relajado, yo conozco uno.

Y así fue como terminaron en la cafetería que Minho conocía muy bien, solia venir con Hyunjin cuando eran novios antes de mudarse muy seguido, luego al vivir juntos la visitaban ocasionalmente.

-Buenas tardes, bienvenidos- dice una recepcionista al entrar.
Han se adelanta y se sienta en una mesa vacía para dos, cerca de la ventana.

-Aqui está perfecto, se siente un ambiente más cálido.

Minho toma asiento y en seguida una mesera llega a su mesa.

-Aqui está el menú, cuando estén listos para ordenar me lo indican.

Después de un rato, ambos ordenaron y entregaron la orden a la mesera.

-Bien, empecemos- dice Minho algo apresurado e incómodo, sentía que no estaba haciendo algo bueno.

-Al menos esperemos a que traigan la comida- dijo Han algo frustrado.

-Bien- dice Minho a secas, tomando su celular para enviar un mensaje a Hyunjin, cuando es interrumpido por Han.

-Yo quisiera que sepas que no tienes porque ser tan distante conmigo, entiendo los límites y cuando alguien no quiere algo- dijo apenado- no voy a causarte problemas.

Dijo, aligerando la atmósfera, con esas palabras logró que Minho confiara en él.

LAZO (Hyunho)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora