CAPITULO 20

36 7 0
                                        

El tiempo pasa rápido para Chan, realmente creía que el chico al lado suyo era realmente tan bonito por fuera como por dentro, en 40 minutos había conocido muchas cosas sobre él, aunque Hyunjin se veía como una persona cautelosa realmente era muy parlanchín cuando se trataba de las cosas que le gustan, incluso notó como su semblante cambiaba cuando le hablaba de pintura y escritura, realmente parecía que se le iluminaba el rostro y sus ojos brillaban aún más.
Para Hyunjin, aunque disfruta la compañía de Chan, su mente no puede evitar volver a lo que había visto antes, por momentos se olvidaba de aquello que lo afligia, pero luego volvía a la imagen de Minho y Han juntos, riéndose. No sabía cómo lidiar con eso, realmente sentía que se ahogaba, esa mañana se había despertado de lo más feliz del mundo creyendo en todo lo que él hombre que amaba le había dicho, pero ahora lo ponía en duda, realmente no sabía que hacer, alejarse o luchar, pero para él era una guerra perdida, los destinados son los destinados y nada puede separarlos, aunque el había logrado romper su lazo con su destinado sabía que era un caso aislado y extremo, para su mala suerte Han era un buen hombre, atractivo y con carisma, ¿cómo competiría con eso? Claramente no podía.
Sintiéndose un poco mejor, acompañado de Chan fueron a un puesto ambulante por algo dulce, a propuesta de Chan, ya que lo dulce te alegraba el día, llegando a un puesto de crepas, donde se ofreció a pagar pero terminando siendo invitado por Chan, alegando que el que te inviten siempre te hace más feliz. Tomaron asiento en una banca donde compartieron anécdotas chistosas, hasta que el joven de músculos dijo lo siguiente:
-¿Que te parece si intercambiamos números?- dijo con un poco de nerviosismo que no fue percibido por él chico a su lado.
Hyunjin solo respondió con un asentimiento de cabeza y tomando su celular para poder compartir su contacto. Realmente estaba feliz, tenía un amigo que disfrutaba de las mismas cosas que él.
Así se despidieron después de un rato y Hyunjin emprendió camino a casa, en el transcurso decidió comprar la cena, no tenía ánimos de cocinar, así que solo la dejaría en la mesa para que cuando Minho llegara pudiera comerla.
Estando solo de nuevo en casa, su mente comenzó a llenarlo de pensamientos inseguros, sintiendo sus ánimos bajar y solo tener ganas de dormir. ¿Por qué tenía tan mala suerte? Si destinado había sido lo peor que le había pasado y ahora, lo mejor que le había pasado había encontrado al que según las decisiones de la biología, la luna o el sol, quién sea que juntaba a los destinados tendría que ser su acompañante a lo largo de este camino y él solo pensaba en que no podía ser tan egoísta como para quitarle la oportunidad a Minho de experimentar lo que era tener un destinado, un lazo con él, una marca, derramando lágrimas que lo conducirian a un sueño profundo, siendo este su único escape de la realidad.

LAZO (Hyunho)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora