Los ojos verdes de Izuku parpadeaban con dificultad mientras observaba el techo de su habitación, su mano izquierda apoyada detrás de su nuca mientras que su mano derecha descansaba en su torso.
No podía dormir, su cabeza trabajaba como una máquina cuyo botón de apagado se había descompuesto, las emociones que lo perturban se hacían más fuertes y desgarrantes.
Sus amigos habían salido, estaban en una misión importante dónde lamentablemente el no podía participar, Pero por el contrario tenía un trabajo aún más complicado.
Cuidar a un tritón.
Izuku no lo quería asimilar pero la principal causa de su insomnio provenía de la inmensa preocupación porque a katsuki no le pasará nada, cualquier sonido era una alerta para el cerebro del peli verde.
Soltó un suspiro resignado, uno de los tantos que ya había soltado esa noche, se levantó con dificultad sentándose en la orilla de la cama.
Sus manos se dirigieron a su rostro en señal de cansancio antes de levantarse y dirigirse a la habitación donde el cenizo se encontraba.
Abrió la puerta con una precisión casi quirúrgica, evitando cualquier tipo de sonido, cuando logro abrirla pudo verlo, katsuki de una manera tan pacífica se encontraba descansando.
Sus ojos cerrados con sus cejas levemente fruncidas, su pecho subía y bajaba con una tranquilidad y un ritmo casi hipnótico, la piel se veía de porcelana al ser iluminada por la luz de la luna que se filtraba por la ventana.
Era una vista digna de una pintura, o al menos para el peli verde así era, se adentro a la habitación con cuidado, revisando que el suero que katsuki portaba estuviera en orden.
Se quedó unos minutos más ahí, contemplándolo aunque ya no era necesario, katsuki estaba en perfectas condiciones pero sin embargo ahí se encontraba Izuku, como un guardia al que se le prohibía dejar a un príncipe sin custodia.
Cuando creyó que el tiempo que había pasado ahí era suficiente como para asegurarse de que algo malo estuviera ocurriendo decidió salir de la habitación con una cautela casi como la de un gato.
- ¿Sucede algo?
La voz de katsuki provocó que todo el cuerpo del peli verde se tensara, se giro con cautela notando como aquellos ojos carmesí que antes descansaban en tranquilidad ahora lo observaban con una precisión de francotirador.
- Kacchan... Lo siento, no quería despertarte...
Se disculpo dando una leve sonrisa mientras se encogía de hombros, se sentía apenado y atrapado.
Katsuki permaneció en silencio unos segundos más antes de comenzar a estirarse en su lugar, apoyando sus brazos en la cama para poder levantar su torso.
- Bueno ya lo hiciste, y supongo que eres consciente de que una vez que me despierto es difícil que vuelva a dormir.
Dijo el cenizo mientras sus ojos se dirigían a la ventana, era de madrugada, un punto en el que no podía decidirse si era muy noche para dormir o muy temprano para despertar.
- ¿Y bien? ¿Que harás en recompensa por haberme despertado?
Pregunto katsuki está vez clavando sus ojos en Izuku quien permanecía en la puerta con sus manos entrelazadas como castigo auto impuesto.
- Tal vez... Debas tratar de volver a dormir, aún es muy temprano para que estés despierto.
Dijo Izuku jugando con sus propios dedos, si bien el no había dormido absolutamente nada no quería que el tritón se sometiera a esa noche en vela como el.
ESTÁS LEYENDO
Criatura De Mar
Ficção CientíficaIzuku Midoriya es un biólogo marino y oceanografo de 23 años de edad, tenía una personalidad tranquila y es bastante amigable Bakugou es un Tritón de 20 años de edad, con un carácter explosivo y bastante irritable Izuku un día mientras investigaba...
