Capitulo 42

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~IZUMI~

Mi cuerpo temblaba al oír las palabras de Thomas "hoy te castigare Izumi", su torso desnudo frente a mi y mirándome con esos ojos que delataban placer en su interior mi corazón no dejaba de latir a una velocidad difícil de explicar, baje la mirada para evitar mirarlo con mis mejillas enrojecidas pero Thomas con su mano tomo mi barbilla antes que lograra bajarla por completo y me miro fijamente presionando su cuerpo al mio y con su pierna abrir las mías y presionarla en mi entre pierna, al sentirla mi corazón se paralizo y antes que pudiera decirle algo Thomas acerco sus labios a los mio y me silencio con un beso muy apasionado, sus dientes mordían mis labios y su lengua entraba y succionaba la mía con mucha locura y pasión, lentamente bajo la mano que tenia en mi barbilla por todo mi pecho hasta llegar a mi abdomen y ahí con su otra mano levantar mi playera y tocarme adentro sin dejar de besarme como un loco.

—Tho-Thomas...mng...—Gemí separándome de sus labios y frunciendo el ceño ya que cada caricia y cada mordida que el daba en mi cuello me ponía de esta manera que me da mucha vergüenza —De-Detente...mnn...ahh...Thomas...no —Intente alejarlo pero el lo impedía aferrándose mas a mi —Lo hi-hicimos esta...mnn...esta mañana...

—Mnng...—Lamiendo mi cuello —Pues yo quiero hacerlo otra vez, ademas esto es un castigo por decirme que ya no te importo

—Pe-Pero yo no qui-quiero...de-déjame y ve-vete con ella!

—¡¿QUE?! —Tomo mis hombro y me miro serio —Izumi, la chica que viste encima no significa nada para mi...escucha...ella es mi comprometida por un matrimonio arreglado que mi estúpido padre y el suyo querían para ganar mas dinero juntando ambas empresas!, pero jamas estuve de acuerdo y si estuve con ella antes de conocerte solo fue para desquitarme de todos los putos problemas que tengo! —Suspiro —¿Porque no puedes creerme aunque sea solo un poco izumi?

Soy un tonto un completo idiota...

—Tho-Thomas yo...

Sin dejar que contestara Thomas retiro sus manos de mis hombros y acerco sus labios hasta los mio alzando su mano y acariciándome la mejilla con mucha suavidad, un enorme nudo de sentimientos crecieron en todo mi cuerpo, la verdad no quiero dejar a Thomas porque estoy profundamente enamorado de el, aunque las horas se acaben y las personas se interpongan en nuestro amor yo luchare para estar siempre a su lado...siempre.

—Te amo Izumi...te amo solo a ti, nunca lo olvides y si ella esta acá es porque el maldito matrimonio sigue en pie, pero yo no me voy a casar porque yo tengo alguien a quien amo con todo mis fuerzas y con el me quiero casar y estar siempre con el y ese eres tu izumi...tu eres la persona que yo me enamore y nadie lo cambiara nunca -Dijo mirándome directamente a los ojos

—Y-Yo también te amo Tho-Thomas...—Respondí con mis mejillas ardiendo y mis ojos llenarse de lagrimas cada vez mas —Nu-Nunca me dejes...po-por favor...júramelo Thomas ju-júramelo...

—Sonrió —Izumi...—Saco sus manos de mi mejilla y sin mirarme se arrodillo delante de mi alzando otra vez su mirada pero esta vez con mucha sinceridad y sus ojos brillando —No quiero volver a equivocarme nunca mas y quiero que co-confíes en mi...eh cometido muchas cosas malas Izumi...y no quiero lastimarte...jamas te dejare ir tu eres mio quieras o no...todo de ti me pertenece

—Tho-Thomas...

Thomas se levanto del suelo y tomando mis mejillas volvió a besarme con mucha pasión, fue difícil no aceptar su besos quería estar con el siempre, mi cuerpo todo de mi cuando esta con el se vuelve loco que apenas puedo controlar, sin detenerme mordí sus labios y su lengua no dejaba de jugar con la mía, Thomas bajo su mano y sin separar mis labios de el desabrocho mi pantalón para luego subir su mano hirviendo en calor por todo mi abdomen asiendo que apenas lo sintiera mi cuerpo reaccionara, por aquella falta de aire que nos faltaba a los dos Thomas se separo de mis labios formando un gran hilo de saliva que el no dudo en absorber, con ambas manos me quito la playera y apegando mi cuerpo al frió muro de cemento con sus manos apretó mi trasero levantándolo para quedar completamente arriba de el como un coala.

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