- ¿Que sucede Rae? Te noto algo extraña.- dijo su madre mientras le servía algo de ensalada.
Todos en la mesa la observaban y eso la puso nerviosa.
- Y-yo...Eh, hoy...-No quería contarles que Alex la beso. ¿Que tal si le hechaban la bronca a el? El tenia dieciséis y ella simplemente trece.- Yo estoy algo nerviosa...
Las miradas expectantes de todos los presentes la pusieron aún mas nerviosa. Era una pésima mentirosa.
- ¿Por que? - le pregunto Dan, su hermano mayor.
- ¿Por que que? -preguntó Reachel. Podía sentir el frio sudor bajando por su espalada.
Dan rodó los ojos.
- ¿Por que estas nerviosa?
- Oh, este...¿La...la escuela? Si, este...me pone algo nerviosa el comienzo de las clases.
- ¿Desde cuando te ponen nerviosa, linda?- pregunto su madre extrañada. - tu eres excelente en clase. ¿Te pones nerviosa por hacer amigos?
- No lo se, ma. Creo que iré a dormir y ya.- dijo safando agilmente del interrogatorio.
Reachel abandono la mesa y subió al segundo piso para dar con la hermosa puerta de su habitación, que estaba adornada con stikers de ponies y unicornios.
Entro a la habitación en silencio y se metió en la cama sin mas. Trato de dormir pero no consiliaba el sueño.
Se quedo mirando el techo blanco de su habitación, pensando. Pensó en todo lo que había sucedido en el día.
- Claro que no me gusta Alex, Donna - dijo de repente, a la nada.
Se quedó en silencio unos segundos.
- Si...es algo lindo.- se sonrojo.- Pero no. El es tres años mas grande, sabes.
Justo en el momento que termino la oración, un estruendoso sonido le llamo la atención.
- ¿Que fue eso Donna?- dijo asustada.
El ruido sonó otra vez. Venía de su cristal.
Reachel se levanto de su cama cuidadosamente y camino hasta su gran cristal para ver que ocurría.
Abrió la puerta que daba a su balcon y se llevo una sorpresa.
El rubio de ojos verdes estaba en la rama del árbol que estaba justo al lado de su cristal.
Los ojos de la niña se alegraron al verlo.
- ¿Alex? ¿Que haces aquí? Es media noche.- le pregunto mientras lo ayudaba a bajar del árbol.
El niño salto fuertemente al balcón de la morena.
- Si lo se, lo siento. Es solo que...- el rubio se quedo callado.- Tenia que verte de nuevo.
Reachel sintió como su cuerpo se estremecía y se inundaba con calor y ternura.
- Pasa. Esta frío aqui afuera.- Reachel tomo la mano de Alex y lo dirigió a su habitación.
Una vez en su habitación se sentaron y ambos se quedaron callados. Si, era un silencio incomodo.
Reachel decidió que sería la hora de aclar que lo ocurrido había sido un error.
- Mira Alex.- dijo captando toda su atención. La mirada del joven paso por todo su cuerpo, haciendo que pequeños escalofríos recorrieran a Reachel de arriba para abajo.- Y-yo...no se como decir esto p-pero...
No pudo terminar. Cuando se dio cuenta, ya estaba sobre los labios de Alex por segunda vez en el día. Por segunda vez en su vida.
Esta vez, el beso, fue mas rápido, mas desesperado. Reachel se volvió loca. Ella jamas hubiera creido que algo tan simple como un beso con lengua podría resultar tan mortal.
Dinosaurios habitaban el estomago de Reachel. Si, dinosaurios, aquellas cosas eran mas que mariposas.
Ambos se separaron un poco y unieron sus frentes.
Nadie habló. El silencio de la habitación había sido aniquilado con las respiraciones agitadas de ambos.
Una maldición seguida de un corto suspiro llamo la atención de Reachel al chico que se encontraba frente a ella.
- Mira Reachel - dijo Alex una vez que logro despegar su mirada de los ojos de la niña.- T-tu me agradas, pero s-sera mejor que t-terminemos con esto.- tartamudeo el rubio.
El mundo de Reachel se vino abajo.
¿Para que la beso si después le diría esto?- Entonces, ¿Por que hiciste eso?- soltó enfadada.- En primer lugar, ¿Por que me has besado en el lago?
- Lo siento Rae, fue un instinto.- dijo secamente. Reachel se sintió utilizada.
El era un ladrón. El le robo su primer beso sin sentir nada. Y el segundo.
- Era mi primer beso.- susurro apenada.
- Que bien, entonces.
Reachel lo miro desconcertada.
- ¿Que bien?- dijo furiosa- ¡Tu no sentias nada por mi y me besaste!
- Ya dije que lo sentía.
- Eso no me devolverá mi beso.
- Quizá esto si.- Alex se acerco y la beso rápidamente.
Corrección; le robo el primero, el segundo y el tercero.
- Sigues haciéndolo.- le dijo mas furiosa aun. ¿Y este quien se creía? - ¿para que viniste? - preguntó. Alex no supo que responder y se quedo callado.- ¿Sabes? Dejalo. Puedes irte.- dijo. Oh, vaya que era orgullosa. Se moría por que la besara nuevamente.
Alex se levanto lentamente sin despegar su mirada de ella. Abrió la puerta del balcón y salió. Pero a Reachel le había quedado una incógnita que amenazaba con matarla de intriga. Corrió rápidamente y lo llamó.
- Espera Alex.
El se giro hacia ella con una media sonrisa.
- No me has respondido. ¿Por que robaste mi primer beso?
Alex miro a la nada para luego dirigir sus ojos verdosos hacia Reachel, nuevamente. La miro unos segundos; era tan hermosa. La pequeña castaña lo miro impaciente.
- Tal vez quiero ser el que robe
todas tus primeras veces, Rae.- y con una sonrisa desapareció en la oscura noche, dejando a una castaña confundida.<<¿A que se refería?>>
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Atrapada
Random"- ¿Cuanto tiempo piensas tenerme aquí atrapada? - Hasta que te des cuenta de que me amas"