El humo denso de los incendios cubría las calles periféricas de la Ciudad Deika. El olor a ozono, sangre seca y asfalto quemado saturaba el aire nocturno. El suelo de concreto vibraba bajo las suelas pesadas de Olivia Colomar y Lena Oxton. Ambas avanzaban pegadas a los muros de ladrillo, utilizando la oscuridad de los callejones estrechos para evadir las patrullas mecánicas de Null Sector. El sonido sordo de explosiones lejanas y el crujido de estructuras colapsando dominaban el ambiente, marcando el ritmo del asalto principal.
Sombra frenó su marcha al llegar a la esquina de la avenida central. Apoyó la espalda contra la pared, asomó la cabeza y escaneó el entorno. A doscientos metros de distancia, la torre de telecomunicaciones —el antiguo bastión central de Re-Destro— se alzaba imponiendo su silueta sobre el resto de los edificios. La base del rascacielos de cincuenta pisos estaba rodeada por un cerco apretado de héroes profesionales luchando cuerpo a cuerpo contra hordas de villanos. Los destellos de fuego, plasma y Quirks elementales iluminaban la entrada en ráfagas intermitentes.
Sombra: —(Ajusta las correas del guantelete cibernético en su muñeca izquierda, mirando los datos proyectados en su retina). El acceso terrestre está completamente bloqueado. Necesito llegar a la antena principal en el techo de esa torre para infiltrarme en la red central de la ciudad y apagar sus comunicaciones tácticas. El camuflaje óptico consumirá toda mi batería si intento escalar por mi cuenta. Llévame arriba, Lena.
Tracer: —(Levanta la mirada para calcular la altura del rascacielos de acero reforzado y cristal oscuro. Gira el rostro hacia la hacker y una sonrisa brillante ilumina sus facciones, marcando un contraste absoluto con la tensión mortal del callejón). Sujétate fuerte, amor.
Lena acortó el último paso de distancia. Tomó el rostro de Olivia entre sus manos y plantó un beso directo, firme y cargado de adrenalina en sus labios. Sombra correspondió al contacto con la misma intensidad, aferrándose al momento para asimilar el riesgo de la operación. Tracer se separó rápidamente, rodeó la cintura de Sombra con su brazo derecho y encendió el Acelerador Cronal.
Una ráfaga de luz azul estalló en el callejón.
La presión atmosférica golpeó los oídos de Sombra de inmediato. El entorno físico desapareció en un túnel de distorsión visual. Reaparecieron en el aire, a quince metros de altura sobre el asfalto, en plena caída libre. Antes de que la gravedad ejerciera su fuerza hacia abajo, Tracer parpadeó de nuevo. El chasquido eléctrico resonó en el vacío. Aparecieron en el decimoquinto piso, apoyando las botas brevemente contra el cristal exterior de una oficina. Tercer salto. Trigésimo piso. La gravedad luchaba por arrastrarlas, pero la anomalía temporal ganaba terreno. Cuarto salto. Piso cuarenta y cinco. El viento helado de la altura extrema golpeó sus rostros con una fuerza brutal.
En el quinto salto consecutivo, Tracer y Sombra aterrizaron pesadamente sobre el concreto nivelado de la azotea. Tracer soltó el agarre, apoyando las manos en sus rodillas y respirando de forma agitada para llenar sus pulmones de oxígeno fresco tras forzar el límite de la máquina.
Sombra avanzó sin perder un segundo hacia la caja de servidores principales ubicada en la base de la antena satelital. Desplegó tres pantallas holográficas moradas desde sus dedos y comenzó a ingresar líneas de código a una velocidad vertiginosa.
El estruendo agudo de un rifle de francotirador rompió el flujo del viento.
Los reflejos aumentados de Tracer captaron el destello en la distancia y la estela térmica del proyectil de alto calibre cortando el aire directamente hacia el cráneo de Sombra. Lena activó su traslación por puro instinto físico. Parpadeó hacia adelante, interponiendo su propio pecho en la trayectoria letal de la bala.
El proyectil impactó directamente en el hombro derecho de Tracer. La fuerza cinemática trituró el material protector de su chaqueta, rasgó el músculo del deltoides y astilló la clavícula antes de salir limpiamente por la espalda, salpicando sangre fresca sobre el concreto gris de la azotea. Tracer cayó sobre sus rodillas, expulsando el aire de sus pulmones por el impacto físico repentino.
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My Overwatch Academia
FanfictionIzuku al no poder conseguir el Quirk dado por All Might a tiempo, se ve forzado a no ingresar a la escuela UA, pero su sueño de ser héroe no se destruye, Overwatch era una nueva academia fundada en Japón, Izuku logra entrar a esta academia pero, un...
