La sirena de inicio resonó a través de la Zona de Examen Industrial como el cuerno de guerra de un ejército invasor. Las gigantescas puertas de acero frente al equipo comenzaron a abrirse con un gemido metálico, revelando una ciudad de concreto gris, tuberías oxidadas y sombras profundas.
No había señales de All Might. No había risas. Solo había un silencio pesado, una presión atmosférica antinatural que hacía que el aire fuera difícil de respirar. Era el aura del depredador alfa esperando en su territorio.
El "Equipo Overwatch" se quedó clavado en la línea de salida. La parálisis del miedo amenazaba con romper la formación antes incluso de dar el primer paso.
Momo: (Proyectando un mapa holográfico desde su antebrazo, con voz temblorosa pero rápida) La condición de victoria es la captura o el escape. La puerta de salida está a tres kilómetros al norte. Enfrentarlo directamente es un suicidio estadístico. Su velocidad, incluso con las pesas de restricción, supera la barrera del sonido.
Momo miró a sus compañeros, sus ojos llenos de lógica desesperada.
Momo: Si nos quedamos a pelear, nos barrerá en menos de tres minutos. Propongo una dispersión táctica. Si corremos en cuatro direcciones diferentes, dividiremos su atención. La probabilidad de que al menos uno llegue a la meta sube al 40%.
Tracer: (Asintiendo frenéticamente, su crono-acelerador zumbando por el estrés) Momo tiene razón, amores. Mi Blink es rápido, pero All Might... él es la fuerza bruta personificada. Si me toca una sola vez, mi ancla temporal se rompe. No puedo tanquear eso. Un error y es Game Over. Tenemos que correr.
Era la decisión sensata. Era lo que cualquier estudiante racional haría frente a una fuerza de la naturaleza. Pero Izuku Midoriya no estaba mirando el mapa de escape. Estaba mirando hacia la oscuridad de la ciudad industrial, hacia el epicentro de esa presión asfixiante que conocía mejor que nadie.
Sus puños se cerraron. Los guantes reforzados con aleación, diseñados por Sombra, crujieron bajo la tensión.
Izuku: No podemos huir.
El grupo se giró hacia él. La voz de Izuku no temblaba. Había cambiado. Ya no era el tono del fanboy nervioso; era el tono frío y calculado de un líder de escuadrón que ha aceptado que la única salida es a través del fuego.
Izuku: (Girándose para mirarlas, con los ojos verdes brillando con intensidad) Él no nos está esperando en la meta. Nos está cazando. Si nos dividimos, nos derrotará uno por uno en segundos. Él sabe cómo pensamos. Espera que huyamos como niños asustados.
Izuku dio un paso al frente, señalando la ciudad vacía con una determinación que heló la sangre de Tracer.
Izuku: Si queremos ser el equipo que algún día ocupe su lugar... si de verdad queremos ser héroes que superen al Símbolo de la Paz... no podemos ganar huyendo de él con el rabo entre las piernas. Tenemos que superarlo. Aquí. Ahora.
Tracer: (Parpadeando, sorprendida) ¿Estás sugiriendo una Raid, luv? ¿Cuatro novatos contra el Jefe Final?
Izuku: Estoy sugiriendo que usemos lo que somos. No somos estudiantes normales. Somos una unidad.
Izuku miró a cada una, asignando los roles con una autoridad natural, aplicando la terminología táctica que Sombra le había taladrado en el cerebro durante las noches de análisis de combate.
Izuku: Yo seré el Tanque Principal. Mi único trabajo es mantener el Aggro. Voy a hacer que se centre en mí. Voy a recibir cada golpe, cada Smash. No voy a dejar que las toque. Mientras él esté ocupado intentando romperme, ustedes tienen vía libre.
ESTÁS LEYENDO
My Overwatch Academia
FanfictionIzuku al no poder conseguir el Quirk dado por All Might a tiempo, se ve forzado a no ingresar a la escuela UA, pero su sueño de ser héroe no se destruye, Overwatch era una nueva academia fundada en Japón, Izuku logra entrar a esta academia pero, un...
