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7. Lo oculto...

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Amy no había encendido la luz principal. Solo la pequeña lámpara del escritorio, que bañaba la habitación en un tono ambarino y suave, de esos que hacen que las conversaciones difíciles parezcan más llevaderas de lo que son.

Rouge seguía en el borde de la cama. Había adoptado esa postura suya de aparente relajación, una pierna cruzada sobre la otra, la espalda ligeramente reclinada, que cualquier desconocido habría leído como comodidad. Amy ya sabía que era lo contrario. Rouge se ponía más elegante cuando más tensa estaba.

"¿Cuánto llevas investigando?" preguntó Amy, con una calma que le había costado construir.

"Suficiente para saber que hay algo." Respondió la murciélago, midiendo cada palabra. "No suficiente para probarlo todavía."

"Rouge..."

"Pronto." La cortó, no con brusquedad, sino con esa firmeza suya que no admitía presión. "Cuando tenga algo concreto, te lo digo todo. Ahora mismo solo tengo piezas."

Amy cerró los ojos un momento. Los abrió.

"¿Cuántas piezas?"

Rouge la miró, evaluando en silencio cuánto decir. Sus ojos rojos, siempre tan difíciles de leer, se detuvieron en ella con algo parecido a la consideración.

"Las suficientes para saber que no es coincidencia."

El aire entre las dos cambió de peso.

Amy conocía esa palabra. Coincidencia. La había usado ella misma durante años, envolviéndose en ella como si fuera una explicación razonable. La primera vez que le dijeron que no era candidata, fue una decepción. La segunda, un golpe. La tercera, empezó a preguntarse qué había en ella que estaba mal. Después de eso dejó de contarlas.

"Intenté el proceso completo." Dijo Rouge, con una neutralidad clínica que sonaba demasiado ensayada para ser genuina. "Cada paso. Cada formulario. Cada evaluación." Hizo una pausa mínima. "El mismo resultado que tú."

Amy la miró sin decir nada.

"Y no tengo ninguno de los motivos que te daban a ti." Continuó la murciélago. "Ninguno. Revisé cada criterio. Cada requisito oficial." Sus dedos tamborilearon una sola vez sobre su rodilla, un gesto pequeño que Amy casi no captó. "No había razón documentada. Solo una negativa. Limpia, formal, y sin explicación real."

"¿Y eso no podría ser simplemente...?"

"¿Burocracia?" Terminó Rouge, con una media sonrisa sin humor. "Lo consideré. Por eso lo intenté más de una vez. En distintos momentos. Con distintas solicitudes." La sonrisa desapareció. "Siempre el mismo muro."

Amy se levantó despacio. Fue hasta la ventana sin ningún destino particular, solo necesitaba mover algo porque si se quedaba quieta el peso se volvía insoportable. Apoyó los dedos en el marco y miró la calle oscura y vacía.

"Yo pensé que era yo." Dijo, en voz baja. "Que había algo en mis evaluaciones, en mis condiciones de vida, en... no sé. En mí."

"Lo sé." Dijo Rouge, y por una vez no había ningún filo en su voz. Solo algo que en otra persona habría llamado ternura. "Por eso empecé a mirarlo desde afuera."

"¿Y Shadow?"

Un silencio breve.

"Shadow tiene acceso a cosas que yo no puedo tocar directamente." Respondió con cuidado. "Trabaja en otra división. Con otros protocolos." Otra pausa. "Le pedí un favor."

"¿Lo sabe todo?"

"Sabe lo suficiente para ayudar. No más." Sus alas se movieron apenas, ese gesto involuntario que tenía cuando algo la incomodaba. "No es el tipo de información que quieres distribuir antes de entender qué significa."

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⏰ Última actualización: May 24 ⏰

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