Los días mirando el horizonte desde que el sol se posaba en lo más alto hasta que se escondía y la oscuridad cubría todo para el castaño era la peor tortura, su corazón cada vez latía más lento y no lo entendía, no había una marca de por medio, pero sentía que el aliento se le escapaba cada segundo que no estaba junto a su amado, estaba decidido a entregarse a las manos de la muerte y terminar de una vez por todas con este dolor, pero la esperanza de que él volviera algún día y cumpliera la promesa que le hizo antes de partir lo mantenían de pie esperándolo, con ese anhelo tan grande de estar en sus brazos rodeado de su calidez, con el permiso de poder derrumbarse, de liberar todo eso que estaba cargando, porque solo su amado podía calmarlo, solo él podía curar sus heridas, solo él... Podía hacerlo bajar las armas.
Tae toda la vida soñó con un amor bonito, un amor de cuento, lleno de amor donde el sufrimiento y la soledad no tuviera cabida, tenía la ilusión de formar una familia y tener una vida tranquila y Jungkook fue con quien se planteó vivir ese sueño, pero el destino y las personas se aferraban a separarlos.
Tae no quería luchar, no quería ser fuerte, nunca quiso serlo, si tal vez era ingenuo, tal vez así no sobreviviría en el mundo real, pero él nunca quiso ese mundo, él nunca quiso esa vida, él no quería ser privado de su libertad, no quería ser humillado ni usado como una cosa, él solo quería vivir su vida lejos de todo ese caos y no se arrepentía de haber conocido a Jungkook, jamás lo haría, pero desearía haberlo conocido de una forma diferente.
La mente del omega se hundió tanto en su dolor que todas las telas, joyas y la corona que traía sobre él empezó a pesar demasiado, no lo sentía como suyo, no sentía que le perteneciera, y eso fue lo que lo llevo a comenzar a arrancarse a tirones todo, dejándolo caer al suelo, sus damas de compañía intentaron detenerlo pidiéndole que se detuviera, pero no las escuchaba, las lágrimas comenzaron a recorrer sus mejillas, pero no eran lágrimas de tristeza, si no eran de rabia, de asco, consigo mismo y con los que lo obligaron a llegar a ese punto, se negaba a convertirse en uno más de ellos. Sabía perfectamente que la muerte del heredero había sido obra de Jisso la única amiga que había hecho en ese lugar, ella sé lo confeso antes de que él la ayudara a escapar.
"No quería verlo sufrir majestad, usted no tiene la culpa yo fui la que actuó y tomo la decisión, sabía que si el heredero nacía usted se enfrentaría a cosas peores y yo no podría ayudarlo, lo único que podía hacer era evitarlo, perdóneme"
Como lo dijo Jisso él no tenía la culpa, pero aun así su cabeza no dejaba de atormentarlo gritándole una y otra vez que había lastimado a alguien inocente, se sentía como si hubiera orillado a alguien que apreciaba a cometer el peor crimen, por eso lo único que pudo hacer fue darle la libertad que le habían arrebatado a su amiga y pidiéndole que viviera libre por él.
— Sultán por favor deténgase, se lastimará ¬— Una de las damas dijo con voz angustiada al borde de las lágrimas
El omega detuvo sus movimientos bruscos después de terminar de quitarse todo quejándose solo con las últimas dos telas que cubrían su cuerpo, el viento frío le calo en los huesos, pero este no tuvo ninguna reacción, simplemente camino a su cama y se dejó caer las lágrimas seguían cayendo silenciosamente
— Si preguntan por mí o vienen a visitarme incluso si es el mismo sultán, no lo dejen pasar, díganle que estoy descansando ¬— fue lo único que pudo pronunciar
— Como ordene majestad — hablaron al unísono las damas mirándose entre ellas con una expresión de lástima antes de retirarse, por el estado del omega entendían que el omega se encontraba por la muerte de su amado y que si seguía así podría morir
— Yo sé que volverás, por favor tienes que volver, lo prometiste... — Tae se aferró con fuerza a la prenda que uso Jungkook la última vez que estuvieron juntos
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Yo Soy El Imperio || YM
FanficQuien este libre de pecado que lance la primera piedra por que al final de todo, cada uno tiene que sobrevivir en un mundo echo para Alfas. Obra completamente de mi autoría Prohibida cualquier tipo de adaptación o copia Portada echa por mi @yanmilo...
