Aquel maldito día que me quedé sin palabras, sin material para escribir.
Sin ideas claras por qué estaba muy ocupado luchando una intensa batalla con esos malditos demonios después que dejaras hecho un caos mi vida.
Cuando tenía que estar ocupado para no pensar en ti.
Cuando tuve que romper mi pacto de 0 alcohol.
Y de que sirvió, si al final volví a caer en el mismo lugar.
Tire todo a la mierda.
Una vez más deje todo atras.
Hice como que nada paso.
Respete los acuerdos que tú misma me pediste.
Aquel que con letras en mayúsculas decían "NO ME VUELVAS A MOLESTAR".
Y que paso?, vienes a mi una vez más, buscando ser correspondida.
Y como siempre he tenido palabra, siempre dije que cada vez que llamaras yo contestaría.
Fui de pendejo y contesté.
Accedí a vernos.
Pero al final ya no quisiste.
Por "protegerte a ti"
Desordenando mis ideas.
Mis sentimientos.
Para que al final me dijeras que si, que siempre si.
Pero al final el que dijo que no, terminé siendo yo.
No puedo ser tu juguete.
No puedo ser a quien ves cuando otro no puede verte.
Llevamos meses con el contacto 0.
Y no sabes que bien se siente.
Claro que te extraño.
Claro que pienso en ti.
Pero no estoy dispuesto a verte de nuevo.
Y no por qué no quiera.
Sino por qué no sabría que hacer.
Ya no eres prioridad.
Ya no eres necesidad.
Solamente eres un recuerdo.
Que a estás alturas ya nose ni que siento.
Solo se que al escritor lo dejaste sin letras.
Sin motivos para escribir.
Me dejaste con el corazón roto y una botella para desahogarme.
Lo bueno que nos detuvimos a tiempo.
Te imaginas que pasaran más años y yo aferrado a ti.
Pausando mis sueños por cumplir los tuyos.
Dejando a un lado mi vida para que tú pudieras vivir la tuya.
El desahogo llegó, y eso fue todo.
Feliz vida, ojitos bonitos.
