Slade se había quedado paralizado al haber escuchado a su padre decir esas palabras que jamás creyó que escucharía y en simultaneo cada día veía más cercanas.
-¡Reacciona Slade! ¡Debemos irnos! ¡Ahora!.
El profesor Tomsking al ver que su hijo no reaccionaba, lo abofeteó con la suficiente fuerza para hacerlo caer al suelo haciendo que uno de los tantos juguetes de Kalira se rompiera en mil pedacitos.
Rápidamente la mejilla izquierda de Slade comenzó a tomar un tono rojizo, tan rápido como éste se puso de pie al instante de haber caído. Kalira chilló e inmediatamente largó un llanto entristecido velando por el cadáver de su juguete roto el que, por cierto, era su favorito.
-Tranquila nena, compraremos otro.
Su padre con las manos temblorosas le corría las mechas que habían quedado pegadas a sus mejillas a causa del llanto.
Al fondo del pasillo se escuchó algo crujir, como si alguien estuviera caminando por allí. Al instante el profesor posó su mano por sobre la boca a Kalira para que sus suaves sollozos no se oyeran.
Los ruidos se hacían cada vez más fuertes y cercanos. Slade y Thomas se miraron fijamente por unos cuántos minutos hasta que una sombra aparecio al final del pasillo. Rápidamente Thomas empujó a Slade dentro de la pequeña habitacion al estilo "guardería" donde anteriormente se encontraban sus hijos.
Dejó a Kalira en el suelo al cuidado de su hermano mientras el se acercaba a paso decidido al televisor en el que Slade solía jugar a los video juegos.
Des enganchó el aparato de la la pared, dejando ver una rendija.
-Vengan vengan vengan.
Los dos niños se acercaron corriendo a el, procurando no hacer ruido.
De un tiron Thomas los subió al pequeño tunel, primero a Slade, luego a Kalira y finalmente subió el.
Cuando por fin se encontraba en el pasadizo de metal, puso rápidamente la rendija en su lugar y con un pequeño control apagó todo tipo de sistema en todo el edificio, tanto de seguridad como de luz.
Al instante en que estaban por comezar a moverse se escuchó como habrían la puerta y alguien o algo se infiltraba rápidamente en el cuarto.
Inmediatamente se le heló la sangre al profesor Tomsking, no podía creer que nuevamente tenía a uno frente a el, después de tanto tiempo volvía a apreciar la anatomia de uno de esos engendros de la naturaleza que solían quitarle el sueño por las noches. Un Evoluk de tercera generación, con la piel algo deteriorada por su larga edad.
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Hope reconstructed
Science FictionDicen que la esperanza es lo ultimo que se pierde, pero cuando eso sucede y la esperanza se esfuma sentimos que no queda más en lo que creer. Pero siempre queda algo en nuestro interior que nos grita "cree". En este caso es el amor quien no se aband...
