-¿Papá que es eso?... ¿Es uno de ellos?.
Thomas miró a Slade con una rara mueca entre asombro y miedo dificultosamente ya que su vista se veía interrumpida por el pequeño cuerpecito de Kalira.
-¿Es uno de los... a... aliens?.
Thomas lentamente asintió con la cabeza a gachas.
Slade estuvo a punto de soltar un grito pero su padre fue más rápido y le tapó la boca con su mano, causando ruido entre las paredes de metal, haciendo que el gigantesco monstruo se volteara rápidamente.
El Evoluk lentamente se fue acercando a la rendija, Thomas volvió va vista a su hijo y pudo notar como el terror se apoderaba de su regordeta cara, Thom intentó sonreír lo más que pudo para calmar a su hijo, logrando su objetivo.
El engendro seguía avanzando hacia la rendija, cargando con una enorme y pesada arma, algo parecido una pistola, haciendo tensar sus musculos, pero su paso se vió interrumpido por tropesar con una pequeña mesita, inmediatamente se paro y dio un giro de 360 grados con la cabeza, verificando que nadie haya podido verlo, al comprovar que no fue así decidió por fin marcharse de aquella habitación.
El profesor T. y sus dos hijos permanecieron unos minutos en silencio esperando que la bestia no regrese.
-Vamos, vamos, muevanse.
Apollados en las palmas de sus manos y en sus rodillas, comenzaron a avanzar rápidamente por el tunel de metal.
-¡Papá veo luz!- Exclamó Slade.
Thomas largó una pequeña risilla que detonaba felicidad.
-Avancen, no paren.
Cada vez más y más iluminados se encontraban y cuando por fin vieron el final del tunel, cayeron en las aguas de uno de los viejos tuneles de las alcantarillas de la ciudad de Buenos Aires.
Thomas rápidamente regresó a la superficie para sacar de abajo del agua a sus dos hijos.
-¿Se encuentran bien?- El profrsor T. se acercaba a la orilla.
Ambos niños asintieron con la cabeza.
Subió a sus hijos a tierra firme y luego subió el, tomó a los de las manos y comenzo a avanzar rapidamente de vez en cuando girando su cabeza para ver que no los siguiera nadie por detras.
-Papi estoy cansada- Exclamó Kalira calandose los ojos y arrastrando los pies.
Rapidamente su padre la tomo en brasos y siguió avanzando, la pequeña se aferró fuertemente al cuello de su padre, gesto que lo animó a seguir avanzando.
Caminaron hasta roparse con una escalera, Slade fue quien primero trepó hasta alcanzar una tapa que los conduciría hacia los exteriores.
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Hope reconstructed
Science FictionDicen que la esperanza es lo ultimo que se pierde, pero cuando eso sucede y la esperanza se esfuma sentimos que no queda más en lo que creer. Pero siempre queda algo en nuestro interior que nos grita "cree". En este caso es el amor quien no se aband...
