Capítulo 8

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-Queremos que tu padre nos dé la Zhey-A -Respondió la bestia.

-No escuches nada de lo que dice, Abel, solo quiere engañarte.- Dijo Thomm apenas despierto.

El evoluk lo tomó de los cabellos y le tiró la cabeza para atrás.

-Sabes muy bien que es verdad lo que te digo.

-¿Alguno de los dos podría explicarme?.

-¿A caso tu papi no te contó?- Preguntó el evoluk burlón -¿Alguna vez tu padre te dijo por qué hay tanta seguridad en su laboratorio?- Abel negó con la cabeza -Existe un pacto entre razas, nosotros, los evoluk, les brindamos mayor tecnología a los terricolas y ustedes nos brindan mayor productos agricolas...

-No Abel, no lo escuches.- Thommy ladeó la cabeza.

-¡Calla maldito bastardo!- lo interrumpió la bestia -uno de nosotros cometió el error de tocar los cargamentos, que se suponía vendrían a la tierra, con las manos desprotegidas -mostró sus dos manos, dejando ver un par de guantes de implacable cuero negro -dejando su ADN en la caja contenedora. Tu padre, el reseptor de los envíos, aprovechó esa oportunidad para extraer ese ADN y mezclarlo con el de humanos e implantarlos en niños recien nacidos para hacer a su raza más fuerte y poder dominarnos -finalizó.

-¡¿Es eso cierto, papá?!

-No no ¡No!.

El profesor T. tomó envión y se volteó para darle la espalda a la bestia. Lo acorraló contra la pared y le clavó un cuchillo en una especie de circulo que el evoluk llevaba en su traje. El monstruo soltó un desgarrador alarido y cayó rendido en el piso.

Thomas se acercó a Abel des enganchando sus manos, desató las cuerdas que amarraban a su hijo a la silla y lo liberó.

-Vamonos.

Su padre arrastró a Abel por toda la habitación y aprovechó para cubrir con una vieja manta a el monstruo empapado en un líquido verde, quien por cierto seguía largando gritos tan o mas roncos que el primero.

Abel con poca paciencia agarraba los tubos de neón que le extendía su padre una vez que terminarin de recogerlos todos, Thomm tomó el cuchillo que había utilizado y corriendo se dirigieron a la puerta.

Antes de que Thomas llegara a cerrar por completo la puerta se escucharon leves murmullos desde el interior:

-Comiencen la operación de invasión, repito comiencen la operación de invasión.

Sin más que hacer cerró la puerta de un tirón.

Hope reconstructedDonde viven las historias. Descúbrelo ahora