Capítulo 11
Por la noche, Lany salió de su casa, informó a sus padres que iba a ir a la casa de Helena.
Mientras que su destino era otro, salió dispuesta a encontrar al joven que no dejaba a sus pensamientos. Ni autorizaba tener noches con desvelos.
En ese momento, alguien llamó tres veces a la puerta de la oficina.
Antony acababa de salir de la ducha y se dispuso a salir, iría al club a reunirse con sus amigos.
Al abrir la puerta, se encontró con una chica hermosa y mucho más seductora, con un vestido con estampados de flores.
-¿Qué estás haciendo aquí? – Preguntó malhumorado.
-¿Puedo pasar? - Su voz era suave, era una manera de tratar de convencerlo de entrar en su taller.
-estoy saliendo. - Dijo con el codo en la puerta.
-Sólo quiero hablar contigo, no te voy a demorar. - Dijo Lany con franqueza.
-¡Entra! - Ella lo había convencido.
Ambos caminaron lentamente hacia la habitación que era la casa que estaba más lejos del taller.
-¡Dilo pronto! Estoy con un poco de prisa. - Antony dijo sentado en el banco de madera, mientras se calzaba sus zapatos oscuros.
-Yo sé que me estás evitando. - Ella dijo delante de él.
-¿Y no es una buena razón?
Mantuvo la cabeza hacia abajo, tratando de hacer el nudo de sus zapatos. La conversación lo estaba molestando. Sintió el bombeo de la sangre en las venas.
-Estás siendo infantil.
-Estoy siendo cauteloso. - Se levantó cuando terminó de ponerse los zapatos. - No quiero problemas.
-Tienes miedo de mi hermano - lo desafió. - ¡eres un cobarde!
Él la miró.
-Si eso es lo que tenías que hablar, ya está dicho, ahora vete, tu tiempo se ha acabado... tengo una cita. - Dijo con impaciencia.
-¡Además de cobarde, eres grosero! - Lany criticó con petulancia. Podía sentir el desprecio por joven a través de los movimientos de sus propios labios.
-¡Ahora vete!
Antony la tomó de su brazo y la arrastró hasta la puerta. Sin embargo, la chica no podía ir en contra de su actitud, él era más fuerte que ella.
-Yo me voy... Pero te pido que nunca me dirijas la palabra
-Muy bien... - estuvo de acuerdo y sin ceremonias.
-¡Merezco algo mejor! - Ella hizo un breve retroceso, para que él le soltara el brazo. - ¡Y no de un sucio mecánico, grosero y pobre!
Ella descargó con desprecio, sus ojos irradiaban odio para el muchacho de camisa oscura.
Él mismo, enfurecido por los insultos, empujó cerrando la puerta de hierro. Con su impresionante cuerpo, trató de descargar toda su furia de un hombre humillado.
Quería darle una paliza, y luego tomó una respiración profunda, para obtener el control de sí mismo y no practicar un acto violento. Nunca le había puesto un dedo sobre una mujer y no lo haría entonces.
Ella lo miró, desafiante, burlándose de él poniendo el dedo en la llaga.
Tal vez él realmente quería eso.
Pero fue en vano, toda su ira se desvaneció mientras miraba fijamente a los ojos tentadores de la chica.
Y quedó sólo el deseo de besarla de nuevo y repetir el segundo error.
Donde trató de luchar contra su propia locura, y terminó besándola salvajemente.
Sus cabezas se movieron con movimientos antagónicos.
Incluso con los labios pegados, la llevó en sus brazos, una posición donde ella estaba frente a él, con las piernas cruzadas en la cintura.
La condujo hasta su cama, practicando los besos más audaces. Estuvieron horas en completa intimidad. Y descubrió que él fue el primer hombre que la joven había disfrutado en la cama.
Sus cuerpos desnudos disfrutaron de una sábana delgada y oscura.
Lany sostenía una sonrisa de felicidad, mientras descansaba su cabeza sobre el pecho de su amado, abrazándolo con fuerza.
Esta era una manera de darle las gracias por su primera experiencia sexual.
-¿Estás arrepentido? - Ella rompió el silencio que había en el lugar.
-...No... - Mirando el techo oscuro. No quería pensar en nada, los dos estaban allí, muy juntos.
-¿Vas a continuar huyendo de mí?
-...No... - Esta vez, respondió mirándola.
-Espero que mantengas tu palabra.
-Le diré a tu hermano de nosotros.
-¡No! - Inmediatamente levantó la cabeza. - ¡No puedes hacer eso!
Y se sentó en la cama, frente a Antony, que permanecía acostado con la cabeza apoyada en el antebrazo.
-¿Por qué no? - Su rostro brillaba con indignación. -¡Yo no te entiendo! ¿Por qué quieres esconderlo de Nelio?
-Conozco a mi hermano, él se burlará de lo nuestro.
-Conversaré con él, Nelio tiene que entender.
-Espera un poco más.
-¿Esperar más qué?
-Por favor ¡espera que las cosas se concreten! Todavía nos estamos conociendo.
Antony tomó unos minutos para contestar algo.
-Está bien.
Lany lo había convencido.
Lany regresó a su casa, miró por arriba de sus padres, sentados en el sofá, viendo la televisión.
Sin embargo, su hermano entró en la habitación y la observó con desconfianza.
¿Dónde estabas? - Le preguntó, al notar que su hermana tenía el pelo mojado. -¡Me estaba bañando!
Lany respondió inmediatamente. Llegué a la casa de Helena, donde tomé otro baño, hacía calor.
-¿Hija ya cenaste?
Lany miró hacia su madre y le dijo suave. -No tengo hambre.
Después de eso, se dirigió hacia su habitación. Quería estar muy lejos antes de que sus padres o su hermano empezaran a hacer preguntas que podrían comprometerla.
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Amor Ilusorio (Completo)
RomanceAmor Ilusorio Historia de Amor Esta es una historia donde hay dos caras de la moneda. Por un lado, el amor, el cual los seres humanos apuestan, y por otro lado, el dinero, donde ellos buscan incesantemente. Le corresponde a la joven Lany sab...
