La jurisprudencia islámica obliga a buscar soluciones cuando las disputas y diferencias son críticas antes de recurrir al divorcio. Dios dice en el Sagrado Corán:
"Si una mujer temiese que su marido no cumpliere con las obligaciones para con ella o la rechazare, entonces, no incurrirán en falta si llegan a un acuerdo para evitar el divorcio, pues ello es lo mejor". [4:128]
Dios dijo en el Corán:
"Si teméis la ruptura de un matrimonio, poned un mediador de la familia de él y otro de la de ella. Si desean reconciliarse, Dios hará que lleguen a un acuerdo. Dios es Omnisciente, y está bien informado". [4:35]
Una de las formas más lógicas y naturales de mantener un matrimonio exitoso es dejar que el hombre tenga el control sobre el proceso de divorcio porque es él quien tiene la obligación de hacerse cargo económicamente de su mujer, el hogar y sus hijos, es decir que es el responsable de su bienestar. Por lo tanto, es el hombre quien tiene que evaluar la situación, las graves consecuencias y la gran pérdida financiera y emocional que resultarían del divorcio. El hombre perdería la dote que le haya dado a su esposa y debería pagar una pensión alimenticia para sus hijos, además de todos los gastos que debería afrontar si se casara nuevamente. Con todo esto en mente, el hombre no puede actuar por un arrebato de ira o un capricho pasajero. En teoría, un hombre es más capaz que la mujer a la hora de controlar sus emociones y reacciones cuando está enojado, especialmente en discusiones con su esposa. El divorcio nunca debe ser una reacción repentina por algún sufrimiento, mal entendido o por diferencias en la pareja. Debe ser el último recurso como única solución cuando la vida juntos se vuelve intolerante o peligrosa y se teme no poder cumplir con los límites impuestos por Dios y Su Profeta (P y B) sobre el comportamiento respetuoso que debe tener uno con el otro.
La jurisprudencia islámica le permite a la mujer la anulación del matrimonio si su esposo abusa de ella física, verbal o socialmente. También tiene el derecho de anulación si su esposo es impotente y no puede cumplir con sus obligaciones maritales o si por alguna razón él no quisiera tener relaciones sexuales con su esposa para satisfacer sus necesidades naturales. Otras razones pueden ser que el hombre sufra de alguna enfermedad terminal o haya contraído alguna enfermedad venérea o tenga problemas de estirilidad que pueda dañar a su esposa o le provoque rechazo de estar con de él. Según varios eruditos del Islam, la mujer tiene el derecho de terminar con su matrimonio por cualquier motivo siempre y cuando se haya estipulado esta condición antes de consumar el matrimonio y el esposo lo hubiera aprobado. Así vemos que la mujer tiene el derecho de separarse de su marido por alguna razón legítima, del mismo modo que el hombre puede buscar el divorcio. Este tipo de anulación se llama "Jula", y la mujer debe pagar una compensación al marido devolviéndole la dote o entregándole algún otro bien. Un juez musulmán competente analizará el caso si el marido se rehúsa a aceptar el pedido de su mujer y si el pedido es lógico y válido, el juez dictaminará a favor de la mujer.
El profeta de Dios -la paz y bendición sean con él dijo:
«Lo más detestable, de lo lícito, ante Dios es el divorcio».
Dios legisló el divorcio temporal o permanente según los casos, permitiendo a cada uno buscarse un nuevo compañero en el que pueda encontrar la paz, la felicidad y el amor.
En las naciones que no se permite el divorcio podemos ver, que los problemas que surgen en el matrimonio van minando la sociedad. La pareja antes de casarse estaba de acuerdo en todo, pero una vez casados y después de descubrirse los defectos, surgen los problemas que rompen la vida conyugal. Esto hace que desparezca el amor y la paz, y al no permitírseles el divorcio, en este caso, buscan por caminos ilícitos otro compañero que les dé la felicidad y el amor que no encuentran en su propio hogar. De ahí surge la prostitución y la corrupción, que se van extendiendo por la sociedad, haciendo de ésta un reino de intranquilidad y de enfermedades psíquicas.
SISTEMA DEL DIVORCIO, EN EL ISLAM
El Islam ha puesto varios caminos para cuando la discordia reina en el hogar porque considera el enlace matrimonial como una unión sagrada que no debe deshacerse por cualquier desacuerdo.
