La doctora Rowling se acercó a mí y me tomo del brazo intentando sacarme de la habitación, yo aun estaba en shock, era ella quien estaba frente a mí, su rostro pálido e inmóvil dejo de tener vida en aquellos mili segundos que nuestros ojos se encontraron, su boca había dejado de emitir algún sonido, cosa que asusto demasiado a todos los enfermeros al no escucharla gritar y nuevamente la habitación se lleno y todos comenzaron analizarla.
Apartó sus ojos de los míos y comenzó a inspeccionarme hasta notar que no tenía ni una sola herida.- ¿Dónde está ella?.- preguntó preocupada.
Negué con la cabeza, no pensaba darle información sobre ella, si se enteraba que estaba en el mismo hospital, era capaz de correr hacia su habitación y ella aún no estaba lista para saber que regresó o aún peor.. Recordarla.
Le prometí que ella no le volvería hacer daño, que no la volvería a ver y que no sufriría más por eso, increíblemente de todo lo poco que ella recordaba, ella estaba en esos escasos recuerdos y eso la lastimaba.
-Nicolas por favor.. Dime dónde está ella..-Pidió con la voz quebrada, sus labios temblaban con cada palabra y con su mirada observaba a su alrededor, cerró sus ojos con fuerza y en segundos los volvió abrir..- Por favor.- volvió a pedir con una lagrima deslizándose por su mejilla y tomando las sabanas que tenia en sus piernas con sus manos para apretarlas con fuerza.
-Adiós Sarah.- me despedí e ignorando todos los murmullos de los enfermeros y la mirada desaprobatoria de la doctora Rowling, me dirigí hacia la puerta .- ¡NO!.- gritó entre lágrimas.- Perdí a mi esposo, no perderé a mi hija.- y enseguida se levanto de la cama, Nicolás la observo inquieto y trató de impedirle el paso, cosa que no se le dificultó ya que en cuestión de segundos ella comenzó a tambalearse y seguidamente tomar su cabeza con una expresión de dolor.- Sra Dickinson tiene que regresar a su cama, aún no está estable.- la regaño la doctora Rowling, pero Sarah se negaba, y aún así intentaba caminar hacia la puerta.- No.. tengo que ver a mi hija..- dijo exhausta antes de caer desmayada.
En segundos todos los enfermeros la rodearon y solo dos la tomaron en brazos, la peli castaña que la tomo delicadamente temiendo lastimarle algún hueso y su compañero a quien minutos atrás le había dado miradas de odio y gritos, la elevaron del suelo y la regresaron a su cama.
Aprovechando aquello intente salir de la habitación pero una robusta figura acompañada de unos ojos marrones me miraba reprendiéndome.- ¿A dónde cree que va?.- preguntó con un evidente enojo.
-Perdone por lo sucedido, pero créame cuando le digo que lo que le a pasado a sido por su bien.- Sus ojos brillaron furiosos.- ¿¡Por su bien!?.- gritó con toda la furia que había estado conteniendo.- Es usted una persona despreciable, no lo quiero volver a ver de nuevo por estos pasillos.- se dio la vuelta y yo hice lo mismo.
Iría a la habitación de Grace, tengo que sacarlas de este hospital antes de que Sarah despierte, sé que saber que su hija está en este hospital y sobre todo lastimada, hará que ella corra hacia su habitación, no dudará en romper nuestro trato y querrá saber sobre ella, y no puedo permitirlo, no es solo el echo de que la lastimo, si no lo que pasará después, cuando ella se entere que sarah..
-¿Qué haces aquí?.- le pregunte al joven que se encontraba justo frente a mi, al escucharme hablar levanto su vista y debajo de sus ojos se veían unas notorias ojeras, su mirada solo reflejaba preocupación, pasó su mano por su cabello negro azabache y me miro.-¿Hace cuanto está ella aquí?, la doctora me llamo, ¿dime que mi madre está bien, sobrevivió del accidente?.- volvió a pasar sus manos por su cabello hasta llegar al final de este y miro a los lados angustiado.
**
Estaba revisando cada uno de los papeles que le había dicho que tomará, los leía con esmera atención y en cada uno abría los ojos sorprendida, sabía que cada ves le gustaba trabajar más en este lugar, y eso me encantaba, más después de lo de sarah, ya habían pasado dos semanas desde lo ocurrido y no e sabido nada de ella, intente saber por medio de algunos doctores pero ninguno aceptó el darme información.
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Enamorada De Mi Jefe
Roman d'amourTamy (támara)es una chica de apenas 20 años de edad, ella va a una elegante fiesta a la cual fue obligada por su mellizo Danilo (cuando ella tenía 17 años) ahí conoce a Nicolás en esa fiesta viven una experiencia increíble donde se conocen pero ¡oh...
