Capítulo 5.

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Corrí a la casa de mis padres y los abracé fuerte, ese día lo pase junto a ellos y no dejé de agradecerles por su regalo. Dormí allí y a la madrugada abandoné la casa para me dirigirme al muelle donde se encontraba mi futuro compañero de travesías.

West: Los quiero en 5 minutos en el muelle del sur perras, muevan sus malditos culos YA. Noticia nueva.

Sean: Que cojones?! Son las 4 de la mañana idiota, qué carajos te pasa?

Matt: Enserio West, no podrias esperar hasta el mediodía?

West: URGENTE.

Esperé en el auto hasta que vi un fiat antiguo estacionarse junto al mío, no quería verlo solo. Me bajé del auto y me puse mis lentes de sol debido a que unos rayos comenzaban a asomarse por entre las nubes. Aún llevaba la ropa de Matt, pero que va, no se iba a molestar por un par de pantalones y una camisa 

- Ya, cual es la noticia TAN importante que vale la pena para despertarnos a estas putas horas - dijo Sean indignado, y una media sonrisa asomo por mi cara

- Deja de quejarte, ya pareces una nenita - repliqué al mismo tiempo en el que encendía un cigarro apoyándome en mi auto.

- Dejen de pelear y cuéntanos Westie - dijo Chase burlándose del apodo que siempre usaba mi madre afinando su voz para imitar la de ella e intentando apretar mis mejillas.

- Bueno, en fin... -dije arrastrando las palabras

- Vamos bro, al grano. Mi puta cama me espera devuelta - dijo Sean pegándome despacio en el hombro.

- Déjame hablar idiota, en fin, vengan - dije caminando hacia un barco lo suficientemente grande para que quepamos los cuatro cómodamente. - Este, este barco, es el que va a llevarnos alrededor del mundo y cumplirá mi sueño.

- Que mierda?! Dejate de joder West, dime que esto es una maldita joda y no sales vivo idiota -dijo Sean sin poder creérselo.

- Preparen su maquillaje y sus ropas de nenaza que partimos en cuanto arreglemos todos nuestros asuntos - dije riéndome a carcajadas, aspirando de mi cigarro y mostrando la llave con la otra mano.

- Esto tiene que ser una jodida broma - dijeron riendo de felicidad y abrazándonos unos a otros porque dentro de poco tiempo, estaríamos sobre este barco en un viaje alrededor del mundo que cumpliría cada uno de nuestros sueños. 











Perfectamente imperfecta ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora