9 El chico del Mensaje

8.4K 603 5
                                        

Entonces entramos y una rubia operada, fue la que estaba detrás de aquel aparato que identificaba las reservas.
-Eliot Werstein.- dijo con sorpresa, esta se lo comía con los ojos.- bienvenido a Je Veux de nuevo, tiene reserva?.
-Si.- le dijo cortante a la rubia y me regocije con aquella respuesta.
-Bien.- le volvió a echar una mirada y sonrío, para después quitar su sonrisa y pasar su vista a mi, que fue una de asco y desprecio, ese era el precio de andar a lado de Eliot Werstein.
-Si, su reserva es para dos personas, hecha hace un día, boullet privado.- dijo desanimadamente.- por favor acompáñenme por aquí.
Eliot de nuevo tomo mi mano suavemente, cosa que... me gusto... comenzamos a andar, siguiendo a la rubia operada y era una linda noche, el ambiente estaba cálido y amigable, entonces... algo que me tenía sin cuidado hasta ese momento, se estampó contra mi, como si me hubiera estampado de frente contra una pared, porque Eliot tenía una reserva apenas hecha ayer para dos personas y... en un boullet privado?!!!.
Me detuve por un instante por la impresión y Eliot se dio cuenta, obvio íbamos de la mano.
-Te encuentras bien.- preguntó con el ceño fruncido.
-Si, por supuesto, vamos.- mentira, porque lo que ahora rondaba por mi cabeza era la pregunta de porque había una reserva a su nombre hecha hace un día, y si... ya tenía preparada esta cena? 😱.
-Vamos.- repitió sonriéndome?, entonces quito su mano de la mía y la poso en mi cintura, recorriéndola lentamente hacia mi abdomen, donde me sujeto fuerte pero delicadamente, Dios mi respiración y mi corazón comenzaron a ir a mil por hora, porque hacia eso?.
Esta bien tal vez hay veces en los que las personas hacen las pases pero esto era raro y diferente, muy diferente, su pecho estaba completamente pegado contra mi espalda, caminábamos como si fuéramos uno, como si fuera alguien a quien el de alguna manera quisiera, pero no era así!, algo estaba pasando y lo iba a saber, lo descubriría, porque por mínimo que fuera, era por algo y sabría que.
-Aquí es.- indicó la rubia haciéndonos pasar a una sala hermosisima.- tomen asiento, en un momento les tomaran su orden.- y Miss plástico nos entrego las cartas, se marcho... y mis ojos casi se me salen de tan solo al abrir la carta y ver los precios.
-Que te gustaría ordenar Alex?.- su pregunta me saco de mis pensamientos, volví mi vista a la carta de menú, checandola, pero todo se oía demasiado raro, que era "Le femme qu'il"?!.
-Ahh....- ni idea!.- que me sugieres?.- le pregunte, intentando ocultar que no sabia ni que pedir, se que lo logre porque me sonrió de nuevo y comenzó a darme una clase intensiva de comida francesa, bueno... termine ordenando lo mismo que el "buisson pour", me sentía un desastre.
-Estas bien?.
-Si, porque, me noto rara?.
-Algo.- que sincero.- Tal vez sea por... tu novio?.- soltó de repente, esto pasaba ya del limite, su pregunta había sido...que?!.
-Mmm...mi novio?, yo?.- se lo preguntaba porque no sabia porque me hacia esa pregunta.
-Lo siento, solo pensé que el chico del mensaje al que le mandaste un corazón, lo era.- dijo en tono inocente, elevando un hombro.
-El chico del mensaje?, Oh pero que chismoso!.- lo acuse, "jugando", pero si me molestaba que hubiera visto mi mensaje.
-Oye no fui chismoso, y... no lo soy, pero fue tan evidente, porque tu cara de transformo totalmente, paso de ser una cara de ancianita frustrada a una de una chiquilla enamorada de su novio, eso fue lo que me llamo la atención, además de que casi se te salían las mejillas por la sonrisa que sacaste, que a propósito es muy linda.- que?!!.- de hecho deberías de usarla mas a menudo, por ejemplo ahora.- esto era enserio?!, no paraba de hablar hasta que...
-Ya!, para de hacerme ver que fue evidente que... el mensaje de George y sin ofender, me alegro mas el viaje que ir con Eliot Werstein en su automóvil a cenar, por favor.- le suplique.
-Así que es George el susodicho.- dijo elevando su perfecta ceja pensando en el nombre.- de hecho creo que es el nombre de un completo idiota...
-Oye! el n...
-No, es cierto, George?, enserio?, te apuesto lo que quieras.- que te calles Eliot!, decía en mi mente.- a que George.- dijo el nombre con despreció.- no es mas que un flacucho pálido, con anteojos de pasta negra, corbatas antiguas, egresado de Harvard y muy teto, del que seguramente te hiciste novia por pura casualidad... o por puro milagro.- termino elevando un hombro y yo tenía la cara roja del enojo que me producía que estuviera ofendiendo a mi amigo y se cayera superior a cualquiera y tal ves ni siquiera eso, tal vez era que me molestaba tanto que subestimara y ofendiera a quienes no conoce, como a mi al principio, el estaba mal.
-Tu te estas equivocando en todo lo que has dicho hasta ahora.- dije seria, cosa que llamo su atención.- George, no es el nombre de un idiota, idiota es quien cree eso y porta un nombre, George, no es un flacucho pálido, es un chico que va todos los días al gimnasio.- y así era, tenía un cuerpo...- sus ojos son azules y no lleva lentes, con trajes y corbata se ve realmente bien.- también era cierto.- no es egresado de Harvard, es de Yale, pero no es un teto.
-Si que quieres a tu novio.- dijo con desgana y enojo?.
-Y otra cosa en la que estas equivocado es que George no es mi novio, es solo mi mejor amigo.
Su reacción fue de sorpresa, estaba totalmente estupefacto, tal vez no creía todo eso, poco me importaba, pero lo increíble de hecho era la manera en que podías sacar malas conclusiones de quien nos conocías.

Siempre que te tengaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora