-Que?!!!, Carson jura!.
-Dios Em..., cálmate!, me has dejado sorda.- le dije quejándome por el grito que había pegado a través del celular.
Eran las 11:45 de la mañana y Eliot aún seguía cómodamente dormido sobre mi sofá y... parecía no dar señales de vida, cosa que sería muy mala..., porque simplemente el no debería de haber terminado aquí anoche en mi casa, en mi sofá, acobijado con una de mis sábanas, incluyendo que... yo no sabría qué hacer con un cadavér y... bueno eso no Alexa!..., el punto era que... no tenía porque verse tan bien ahí echado sobre mi sofá, acaparando toda mi sala con su presencia, sumándole el hecho de que... tenía un aspecto... mmm... más cercano al de un zombi y aún así se veía realmente sexy... y que eso era exactamente lo que Danielle me había pedido que no hiciera, no tan específicamente, pero ella había dejado en claro que, el y yo no debíamos de tener ningún tipo de acercamiento íntimo o más bien ningún acercamiento desde ayer en la tarde y ahora no sabía ni cómo llamarle a esto, que obvio para los demás se podría distorsionar y verse como algo más, de lo que en realidad era... porque ni siquiera se acercaba a ese "algo más".
Y como realmente no tenía exactamente idea de qué hacer con absolutamente nada, porque tanto mi cabeza como mis sentimientos, estaban hechos un total desastre, gracias a aquellos dos idiotas y que además estaba el hecho de que no iba a ser yo la que sacara de aquí a Eliot o lo llevará hasta su casa, se me ocurrió marcarle a Em y contarle todo, a Emily Hunt, mejor conocida como mi mejor amiga, consejera, confidente, mamá sustituta, conciencia, etc... a ella porque pensé que tal vez podría ser capaz de poder ayudarme a sacar de aquí a Eliot sin decir nada, con total discreción y así... cosa que me quedo perfectamente claro que no iba a ser, cuando grito a todo pulmón contra el teléfono, que estaba pegado a mi oído!, nada más de enterarse de que tenía a Eliot Werstein aquí metido en mi casa en pleno desmayo, con probablemente una resaca que no se le iría por lo menos en una semana y... lo siguiente que se le ocurrió decirme fue...
-Porque no lo has violado aún Alex?!.
-Ay es enserio Em!.- las sienes me dolían, de hecho ni siquiera había dormido, como se le ocurriría decirme semejante cosa...?!.- ¡No!, oye vamos solo te estoy pidiendo que me ayudes a sacarlo de aquí en tu auto y lo llevemos a donde el, no que armes tremendo escándalo.
-Alex, es Eliot Werstein!, tal vez porque tú no..., porque tú no eres humana, pero una simple mortal como yo o como el otro 99% de la población femenina de aquí se emocionaría hasta con... Robi Williams, ahora me estás hablando de el...!- suspiro y se quedo en silencio.
-Em sigues ahí o ya te desmayaste?.- ella estaba loquisima.
-Sabes que?, encantada iré a ayudarte a sacar a ese bombón de tu casa...
-Gra...
-Pero..., después me explicarás que se traen ese caramelo sabor vainilla...- ¿que?!, en serio había dicho "caramelo sabor vainilla"?.-...y tu, así que te veo en 20 ahí amiga, bye.
-Ok, gracias.
-Oh..., espera...
-Que sucede Em?.- probablemente me iba a decir que tenía algún mandado que hacer primero o que si se lo podía contar a otra de sus amigas, pero...
-Bueno... aún así...- dijo como niña chiquita.- yo que tú aprovechaba en lo que yo llego y le echaba un vistazo a su abdomen... o quizá más abajo, tú sabes.- dijo terminado de decirme lo que menos me espere, otra vez, en tono un tanto perturbador.
-Emily Hunt por Dios ya!, jajaja!, no le voy a hechar ningún vistazo a ninguna parte del el! y porfavor no demores demasiado Em.- le pedí en tono de súplica.
-Ok.- y corto.
Decidí salir de donde mi maravilloso escondite para hablar con Em, que fue el baño e ir hacia la cocina, tenía hambre, pero tenía más sueño, así que tome las cosas para hacerme un sándwich de queso, jamón y milanesa, tan cansada me sentía que cuando termine de hacerme el sándwich, el taburete chueco de mi encimera para mí fue el más cómodo del mundo en ese momento y me senté para comenzar a comer, estaba a dos de darle la primera mordida cuando un gemido me puso totalmente tensa, haciéndome erizar, Eliot estaba despertando.
-Mmm... Alex?.- si voz era totalmente rasposa y ronca, algo que era malditamente sexy...- Auu... mi cabeza.- no quería, por alguna extraña razón, que supiera que estaba en la cocina, aunque era tonto puesto que de todos modos me vería salir de ella.
-Alex, si estás ahí te necesito...- alce mis cejas al oír eso, el me que?.- si tienes alguna caja de analgésicos te agradecería que...- Oh, claro analgésicos.- Creo que no está, probablemente siga dormida, Mmm..., me gustaría verla dormir, sería raro, podría embarrarle algo en su cara solo para verla enfadarse o...
"You want a hot body?. You want a bugatti?."
Comenzó a sonar desde mi maldito celular, era una llamada entrante de Em.- Dios que momento tan mas perfecto para llamarme Em!.- susurre-grite entrando en pánico, entonces mis torpes manos tiraron mi celular y... no era fanática de hacerlo, por lo que... un chillido, no humano, salió de mi boca cuando impacto contra el suelo, me apresuré a levantarlo para contestarle si o si a Em, porque no dejaba de sonar, entonces...
-Así que si estás ahí Alexa.- su voz traía cierto toque de reprendimiento, pero al decirlo se había sentido que traía una sonrisa de diversión en sus labios, era triste, se estaba burlando de mí, así como también de que hubiera rezado porque el escuchara nada, pero eso hubiera sido imposible, así que no tuve de otra y salí.
-Si..., estaba aquí...- dije apenada.
-Se te da espiar a las personas, sabias?.- dijo comenzando a reírse, pero de inmediato se detuvo, al parecer el dolor de su cabeza era muy fuerte, y... a mí no se me daba espiar a nadie...
-Y a ti se te da por hablar solo, lo sabías?.- el solo se me quedó viendo, como si aceptara que lo había oído decir que le gustaría verme dormida y le gustara que lo supiera.- Iré por unas pastillas.
-Te lo agradecería mucho en este momento.
"You want a hot body?. You want a bugatti?."
Por el amor de Dios Emily!, pensé y conteste...
-Emily creo que conoces los mensajes de tex...
-No soy Emily, soy George, Alex.- pero no era Emily...
-Pasa algo?.- tal vez mi cara dejó ver que no estaba nada a gusto con la persona que estaba al otro lado de la línea y Eliot lo noto, me trate de recomponer lo más rápido que pude.
-No, es... es solo una amiga.- me sentía tonta dándole explicación de quién era la persona de la línea.
-Una amiga?.- alzo su ceja izquierda y se veía...- tu amiga tiene como que voz de... amigo.- inquirió
-Alex sigues ahí?, el imbecil sigue en tu casa cierto.- lo dijo con desagrado y como si no se lo creyera.
-Si.- le conteste duramente a George.
-Entonces es un "amigo" eh...?.- hablo de repente Eliot, poniéndole comillas al... "amigo", probablemente pensando que le había contestado a él, que mi supuesta amiga si tenía voz de hombre, me confundía hablar o tratar de hablar con dos personas inconcientemente al mismo tiempo.
-Alex... quisiera que habláramos, lo de anoche..., no se, estuvo mal, deberíamos aclarar ciertas cosas y tal vez quedar como antes, como si no hubiera sucedido nada, así que voy a verte, de hecho estoy por llegar, pero... si ese hombre sigue ahí...- ahí estaba otra vez dándose atribuciones que no le pertenecían como correr a un hombre de mi apartamento, me enojaba.
-Si y que piensas hacer?!.- tal vez era grosera y tampoco estaba defendiendo que Eliot siguiera en mi casa, pero no era más que mi amigo, para decirme qué hacer y que no.
-Alex... relájate, solo necesito unas pastillas y un baño, no pienso hacer nada en relación a tú... "Amigo", solo pregun...- Ay!, no podía ser!, Eliot seguía pensando que le estaba hablando a él?, acaso aún no se daba cuenta que tenía en la mano el móvil y que yo me estaba enojando y en cualquier momento iba a explotar.
-No te... Por Dios no te estoy hablando a ti Eliot!, quieres una pastilla, están en el cuarto cajón de la cocina!.- le dije señalando la cocina.
-Tienes razón..., no puedo hacer nada, pero sí necesitamos hablar, iré a tu casa.
-Y sobre la ducha, también podri...
-No, no puedes.- esto..., el pidiéndome permiso de usar mi ducha y yo diciéndole a George que no podía venir a mi casa lo habíamos dicho casi al mismo tiempo, así que se había vuelto a confundir todo.
-Osea si...- me daba la impresión de que George oía parte de lo que le decía a Eliot, así que tape la bocina para hablar mejor.- el baño está a la izquierda del pasillo!, ahí hay toallas y shampoo olor a flores, si quieres puedes dormirte en mi cama también!.- era sarcasmo lo último, pero quería que me dejara terminar la llamada con George.
-Alex?... osea si?..., entonces sí puedo ir o...
-No George, necesito que se me baje el enojo, dame tiempo y después hablaremos.- suspiro con pesadez.
-No será nada igual cierto?.
-No George, tú me conoces, no creo que no sepas al igual que yo, que nada volverá a ser igual.
-Hablamos luego Alexa.- dijo y corto, era mi mejor amigo y... Ay! mi cabeza y todo por culpa de ese... Idiota!!!.
Y dónde estaba Em...?... Mágicamente mi teléfono vibro por un mensaje de... Emily.
*amiga voy a llegar un poquito tarde, tengo que pasar por James, lo siento, pero si iré*
❤️Emi.
Ay! Ya mejor me tomaba el litro de cloro que tenia debajo de la estufa, o me comía el sobrante de lasaña de hace un mes que a un tenía en el refrigerador y lo acompañaba con ese cloro.
ESTÁS LEYENDO
Siempre que te tenga
RomanceEliot Werstein es un hombre de unos 28 años, famoso, rico y guapo actor de la industria del cine, acostumbrado tener a miles de fans y obviamente a muchas mujeres cayendo a sus pies, nunca imaginó que una única persona no lo hiciera, o que hiciera d...
