Piso 2: Bajo el mismo techo

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Mi jefe revisó y firmó los papeles que le había entregado minutos antes, cuando el joven culto se puso a recitar frases de Orgullo y Prejuicio conmigo.

Me los entregó luego de que éste dijera que había encontrado el lugar perfecto para trabajar. Y que mi corazón se detuviera.

No te obsesiones, me dije a mi misma, pero ya era tarde.

Luego me abordó la melancolía y la conciencia me repetía: Tú, anciana, comparada con las muchas jóvenes en la oficina no tendrás ninguna esperanza.

Era para matar a esa desgraciada.

Decidí hacer a un lado el flechazo por el joven sin nombre, debimos al menos habernos presentado, y concentrarme en lo que me concernía: mi trabajo.

Volví a mi cubículo y Sharon cerró rápidamente su cuenta de Facebook.

-Demonios-maldijo-pensé que era el jefe.

- ¿Cuándo lo has visto salir de su oficina?

-Podría haber sido la primera vez.

-Tienes suerte de que Chon chi wa esté de vacaciones.

Aparté mi silla y senté mi trasero en ella para ponerme a imprimir los detalles de la construcción, no sin antes escanear los diseños de Sharon para precisar medidas.

Los cubículos de cada empleado estaban distribuidos en parejas de a 4 en forma cuadrada, lo único que me dividía de Sharon, a mi izquierda, era una pared desplegable.

Cada cubículo contenía: una computadora, una impresora, una trituradora de papeles, utensilios variados para dibujo o escritura y una engrapadora, entre otras cosas.

Seguidamente, como ahora, retiraba la pared que me separaba de Sharon para trabajar y hablar con ella a la vez.

-Es Kyo Min Ho-corrigió volviéndose colorada.

-Sharon Low-declaré-bien que te gusta ese coreano nombre raro.

- ¡No es cierto!-rió empujándome a modo de broma-aparte él es el vicepresidente...

-Já, lo has admitido.

Sharon arrojó su cartuchera con forma de vaca violeta, una muy extraña por cierto, dándome en el pecho.

- ¡Ya verás!-declaró a carcajadas.

De repente, las puertas de la oficina principal se abrieron revelando extrañamente al jefe. Nos levantamos y acomodamos mutuamente enseguida.

-Te lo dije-murmuró Sharon a mi lado.

No venía solo, el joven sin nombre pisaba sus talones detrás de él.

Si me quedaba en absoluto silencio, se podían escuchar los suspiros de las jóvenes gatitas y se veía cómo iban alargando sus largas uñas pintadas para clavárselas al chico nuevo.

Mis piernas temblaban sin razón a medida que se acercaban.

-Escuchen todos-anunció el jefe-tenemos un nuevo empleado, por favor no lo lastimen demasiado.

Todas rieron, hasta Sharon pero el chiste no me llegaba tan adentro para ocasionar cosquillas en mi interior y hacerme soltar una carcajada, más bien estaba preocupada.

El jefe se giró a joven sin nombre.

- ¿Quieres presentarte?

-Por supuesto, gracias señor.

Observó alrededor, a toda la feminidad en la oficina y a unos cuantos hombres.

-Hola-observó alrededor-señoritas, soy Derek-sonrió derritiendo a todas, incluyéndome-veo que están escasos de hombres.

Older Love (Mini-historia)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora