A los 18 dábamos paseos hasta el anochecer.
Hasta que considerábamos que era lo suficientemente tarde como para llegar a casa pero no lo suficiente como para recibir un buen regaño de parte de tus padres.
Y es que por más que quisiera llegar a dar una buena impresión a tus padre a ti nunca te importo en lo absoluto.
Al contrario, siempre eras tú quien rogaba por cinco minutos más de paseo.
Lo que es cierto es que jamás regresábamos a casa sin ver las estrellas. Vivías enamorada de esas destellantes bolas de fuego en el espacio.
Y confieso que ninguna sola vez hallé forma de barco o de avión de papel o de romboide a ninguno de esos conjuntos de estrellas que solíamos ver juntos. En su lugar, yo prefería verte mientras decías la infinidad de figuras que parecían brillar en el cielo.
Siempre pensé que eras como mi estrella personal.
Esa que brillaba y daba sentido a mis cielos nocturnos.
Te amo, mi estrella.
Atentamente:
Abraham.
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18.
Cerita Pendek❝ A los 18 nos enamoramos, amamos, lloramos, corrimos nos arrodillamos y nos dimos la espalda el uno al otro. ❞
