Pucisca, Croacia.
Dos meses después del crimen.
Cambiar de identidad de un día a otro nunca ha sido fácil. No, cambiar de identidad e iniciar una vida desde cero NO es fácil. Limpiar mi conciencia es algo imposible. ¿Matar? ¿Qué persona tan vil puede hacer eso? ¿Qué límite cumplió esa persona para hacer eso? Lo sobrepasó.
El asesinar es algo muy repudiado, alabado por psicópatas y odiado por coherentes, podríamos decir que matar ya es otro nivel, algo inconsciente y hasta impulsivo me gustaría decir.
Según estudios, la mayoría de los asesinos tienen traumas en su infancia, ya sea maltratos verbales, sexuales o físicos pero dicen que estos no son los motivos que hacen que un asesino se convierta justamente en eso, un asesino. Aunque, la verdad, hay pocos casos en donde estos no tengan por lo menos uno de esos antecedentes; el homicida puede llegar a un punto en donde su deseo máximo es el poder, donde su vista se nubla y al tener poder sobre alguien como alguien alguna vez lo tuvo sobre él puede hacer que este cometa cualquier cosa.
Como yo.
Hace dos meses y algo que maté al que creía el hombre de mi vida. Diría que me arrepiento pero mentiría. Lo extraño, sí, pero me siento libre.
Ya no voy a tener que andar con la cabeza baja en su presencia,
no voy a temblar cada vez que su hora de llegada se acerque.
Mi boca no se va a callar las palabras que siempre quise decirle y que nunca tuve el valor,
un valor que junte durante seis meses y que tuve al hacer lo que hice.
"Se siguen buscando a las mujeres asesinas. Nadie conoce su paradero" Escucho de fondo la voz del periodista que habla en la televisión. Tampoco lo sabrán, pensé.
Mi color rubio ya no existe...
"A pesar de que estas tres mujeres no tienen ningún vinculo en común, las tres cometieron el crimen el mismo dia..." La voz del señor se pierde. "Se puede identificar a una de las homicidas como una mujer de pelo rubio..." dice.
¿Color de ojos? Marrones...
"...de ojos celestes casi grises..." Veo mi foto en la pantalla. "Responde al nombre de Clarissa Hughes" Lee el periodista, perdiendo toda mi atención.
Me llamo Mila Aimerich...
Y ya no existe esa mujer asesina.
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Bueno, ya se que se supone que está terminada pero me comentaron la historia y la verdad me senti con ganas de hacer algo más, tal vez no es la gran cosa pero para mi si porque saber que a alguien le gusto lo que vos escribiste es muy gratificante.
Esta historia ya tiene más de mil leidos y no puedo ser mas feliz porque nunca pensé que me iba a pasar. Si, soy muy exagerada pero gracias gracias gracias!
Nos leemos,
As.
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Mujeres asesinas
Historia CortaEllas solo corrieron, salvándose de todo. Olvidándose de todos y buscando un lugar: donde nadie sepa su identidad. Donde las mujeres asesinas sean solo un rumor.
