El principio del fin

974 136 22
                                        

Si creíais que esto era un capítulo, lo siento.

También lo siento por lo que voy a deciros. 

Antes de nada, quiero intentar algo: haceros ver lo mucho que significa esta historia para mí.

Tanto Seasons como Latch son las historias que de verdad me hicieron escribir, con todo lo que implica la palabra. Pueden parecer poca cosa, con capítulos cortos y sin ser de las más leídas, pero tiene muchísimo de mí. Prácticamente, todo. Es una suma de mí, incluso cuando no siempre hacen lo que yo haría.

Drew es, sin lugar a dudas, el protagonista de Latch y Sinners. Y por narcisista/derivados que suene, soy yo. Sus miedos, sus inseguridades. Vivir en la sombra de alguien, o creer que lo hace. Poner a todos por delante, sin importarle lo que le pueda pasar. La parte romántica/cursi hasta el punto de sobredosis de azúcar (que yo intento esconder lo máximo posible). La filosofía casera. 

Karma es una parte de mí que me gustaría que estuviera presente todo el tiempo. Es sincera, sin importar las consecuencias. Dice lo que piensa, no se calla. Sabe lo que quiere y lo que no, pero lo más importante es que no tiene miedo a decirlo. Bueno, en general, no tiene miedo a casi nada. Puede que a perder a alguien por el camino, o a sí misma. Ese es su mayor miedo.

Brooke es mis defectos hechos virtudes. Puede llegar a ser egoísta, se siente culpable por la mitad de las cosas que hace y tiene complejo de elegida de alguna clase de profecía, creyendo que todo lo que hace tiene que ser a favor de un bien mayor. Es curioso como siempre, bajo todas sus cagadas, se encuentra una buena intención. Huyó a Europa para no herir a Ezra por lo del aborto, porque pensó que un corazón roto sería más fácil de curar que eso, por ejemplo. No me malinterpretéis, llegué a detestar a Brooke (creo que se puede apreciar en Sinners). Pero un día, reflexionando, llegué a la conclusión de que eso la convierte en la más real para mí. 

Ezra es mis defectos por resolver. Es mentiroso, con él mismo digo. Y, amigos, eso es 100% de cosecha propia. Mentirte sobre lo que sientes, sobre qué haces y por qué, sobre cómo eres... y todo para sobrevivir día a día, pagando un precio muy alto. Él sabe que su vida se basa en mentir, pero sabe que si no lo hiciera se habría quedado atrás hace tiempo. Ahora será cuando os preguntéis: ¿está Ezra deprimido? ¿Por qué? Y mi respuesta para ambas será un simple no lo sé. Los dos procuramos no hacer ese tipo de preguntas. Solo sé que él tiene una parte oscura, que nadie conoce y que él evita a toda costa porque admitir que existe supondría admitir que tiene un problema. Ezra es de los que quiere solucionar sus mierdas él solo. 

Ay, Andrew. Puede que pase desapercibido, porque no es el que más aparece (en especial en Sinners), pero esa es la clave. Andrew no aparece porque es un alma libre. No sabes dónde está, pero te imaginas que estará en alguna discoteca super gay o metiéndose en líos. Es muy parecido a Karma, con la diferencia de que ella posee una libertad natural porque la han criado para ello, mientras que Andrew tiene esa libertad salvaje propia de quien se ha tirado años viviendo una vida que no era la suya.

Y, por último, Autumn y Summer (son un pack, sorry not sorry). Cabe decir que escribí Seasons en una época muy importante para mí, más que nada porque a la vez que lo hacía, fui conociéndome poco a poco. Todavía sigo haciéndolo, pero ese fue un gran avance. Cambié completamente la idea original de Seasons, solo para que tanto A como S acabaran juntas(OTP MÁXIMO). La idea original era que Autumn no correspondiera a Summer y que, al final, se suicidara. Autumn es un personaje que, bajo mi punto de vista, tenía mucho potencial que no supe manejar. Estaba rota, hasta límites insospechados. Ser víctima de una violación la destrozó, y mi objetivo inicial era hacer ver que no hay un final feliz para todos. Pero, en algún punto, yo era A(ndrea)tumn y me estaba enamorando de Summer. Y como yo no estaba (tan) rota, el dejar que Summer salvara a Autumn parecía mucho más simple, lo correcto. Porque A quería ser salvada y S necesitaba a alguien a quien salvar. Las dos son mi aspiración en lo que al amor respecta, no en historia pero sí en sentimientos.

¿A qué viene esta parrafada?

Viene a que, como habréis notado, ando corta de inspiración. En todas mis historias, pero esta me duele más.

Y, es que, creo que he perdido el rumbo en Sinners. No tengo claro que transmita todo lo que yo quería. Hay cabos sin atar y no sé cómo llegar a los finales que me gustan.

Porque hay varios, sí.

Así que, mi nota es para deciros que habrá  finales alternativos. No sé cuantos, posiblemente dos. Así os daré la oportunidad de leer un final feliz (que os encantará, lleno de arcoiris y declaraciones de amor eternas) y uno triste (que de verdad me gustaría escribir).

Mi idea principal era hacer una tercera parte, pero no le veo futuro.

(Las opiniones, ideas, críticas, etc. son bienvenidas.)

Y eso es todo, queridos lectores.

Preparaos para el final.

Os quiere,

An.

Sinners | ✓Donde viven las historias. Descúbrelo ahora